La minería es una industria extractiva muy destructiva que causa un impacto social y ambiental muy negativo. Es también la principal fuente de divisas de la economía de Perú.
Protestas en Cajamarca. Foto Agua, Ríos y Pueblos (ARP)
La minería es una fuente de recursos financieros y de materia prima necesarias para la tecnología, infraestructura y manufactura. Pero como todas las industrias extractivas, la minería debe ser regulada fuertemente por los gobiernos pero sobretodo por los pueblos afectados. Esto es muy crucial para países con gobiernos y leyes débiles, y con altos niveles de corrupción como Perú.
La minería tanto formal como informal
destruyen el planeta irremediablemente, explotan a sus trabajadores quienes mueren a temprana edad, envenena poblaciones, corrompen los gobiernos, promueven actividades ilegales, y sirven entre otros fines para la guerra. La minería s la fuente más grande de contaminación del planeta.
El mito que dice que la minería traerá desarrollo a Perú es una gran
mentira. Esta industria solamente puede ser beneficiosa si es que se adecua a normas que protejan al medio ambiente, y se aseguren una cuantiosa reinversión en las regiones donde operan.
La minería no es la única forma de crear dinero ni de traer progreso, sobretodo para los Andes peruanos. Por miles de años antes de la colonización, los pueblos de los Andes han vivido de otras actividades sin los problemas de pobreza que hoy enfrenta, incluyendo la agricultura y ganadería.
Perú no debe continuar siendo un país minero, porque eso continuaría la dependencia de los intereses de naciones expansionistas en guerras, y la conversión del territorio de los Andes en un gran depósito de residuos tóxicos, rodeados de lagunas muertas, ríos envenenados, cráteres gigantescos abandonados, y pueblos desolados o enfermos.
Esto ya está ocurriendo en la actualidad, y cualquiera que viaja por las regiones andinas puede comprobarlo.
Mapa Bling / Peruanista
En defensa de la vida
Tres grandes protestas populares han estallado en Perú en los últimos días, en momentos que el presidente Ollanta Humala participa en la cumbre de 21 países miembros del APEC, celebrada hoy en Hawaii, EEUU.
Son las primeras protestas desde que Humala fue electo, convocadas por organizaciones indígenas, comunitarias, de agricultores y apoyadas por ciudadanos y grupos regionales urbanos, así como autoridades de los gobiernos regiones de Cajamarca, Ancash, y Apurímac.
Para muchos peruanos de otras regiones, estas protestas son sorpresivas e injustificadas. Los peruanos andinos votaron por Humala en mayoría, porque este prometió que iba a consultar a los pueblos sobre cualquier proyecto de industrias extractivas, antes de aprobarlos.
Mientras que el Congreso peruano se ha dedicado en las últimas semanas a perseguir políticamente al vicepresidente Omar Chehade, ha ignorado los
217 conflictos sociales en Perú heredados del gobierno anterior de Alan García, de los cuales 154 se encuentran activos (un 71%).
Los tres conflictos que estallaron esta semana son causados mayormente por proyectos de corporaciones mineras extranjeras y de Lima.
Andahuaylas, Apurímac
Desde hace 9 días la población rural de Apurímac y de la ciudad de Andahuaylas vienen realizando una huelga contra las concesiones mineras. Ellos no quieren a la minería en sus regiones, rotundamente. Las concesiones en esa región son de empresas privadas peruanas y extranjeras, como
Strike Resources de Australia, mayormente en yacimientos de oro y plata descubiertos recientemente.
La violencia en Andahuaylas aparentemente comenzó cuando algunos pobladores decidieron
no respetar el paro convocado por las organizaciones de protesta, y cuando la policía comenzó a reprimir a los protestantes.
Unos 70 representantes de las comunidades de Apurímac viajaron por carretera hasta la ciudad de Lima en busca de un diálogo con el gobierno de Lima. No fueron escuchados y los rumores de violencia aumentaron.
Por órdenes del presidente Humala antes de viajar, los ministros de Carlos Herrera Descalzi (Energía y Minas) y Miguel Caillaux Zazzalli (Agricultura) y el viceministro de Gestión Ambiental del Ministerio del Ambiente, José de Echave viajaron a Andahuaylas.
Al negarse a firmar un acuerdo que anule los proyectos mineros, estos tres funcionarios
tuvieron que regresar a Lima rápidamente. Ahí comenzó la violencia el jueves 10 noviembre por la tarde.
Se especula que hay unos 40 heridos y
un muerto. Pero la Defensoría del Pueblo dice que hay
35 heridos confirmados, 16 de los cuales son policías. Los daños materiales son obvios,
ver fotos. Ayer 11 de noviembre la prensa de Lima anunció que hay una tregua de 15 días en Andahuaylas, pero no es cierto.
El periodista limeño Miguel Hidalgo reporta en Facebook que las organizaciones de Andahuaylas han rechazado esta tregua:
“... radicalizarán huelga. Ellos piden un decreto supremo que declare zona de exclusión minera a las provincias de Andahuaylas y Chincheros, así como el cierre de las plantas mineras de Huaraccopata y Carmela de Tocctopata en las próximas 48 horas. Esto después que los ministros Caillaux y Herrera firmaran el acta de tregua en Lima sin quedarse a dialogar.”
Los ministros Caillaux y Herrera, quienes por cierto tienen conexiones con grupos empresariales privados de Lima y extranjeros, dieron falsas promesas a los andinos con la esperanza de calmarlos mientras Humala se encuentra fuera del país. Terrible error.
Yanacocha y Conga, Cajamarca
El gigantesco proyecto minero Yanacocha inició sus actividades en Cajamarca en agosto de 1993, y desde entonces ha causado conflictos en las comunidades vecinas. Los propietarios de esta mina quieren ahora comenzar el proyecto minero de Conga.
Esta semana marcharon miles de ciudadanos en Cajamarca, para protestar en contra del proyecto minero de extracción de Conga. Igualmente miles marcharon en pueblos de la provincia de Celendín. La mayoría de cajamarquinos no se oponen a la minería, pero demandan que sea regulada.
El proyecto minero Conga fue aprobado en octubre de 2010 por el saliente gobierno del corrupto Alan García, se trata de un proyecto gigantesco de extracción de oro de la corporación minera Yanacocha SRL, que es propiedad de Newmont Mining Corporation (EEUU), Compañía de Minas Buenaventura (Perú), y la Corporación Financiera Internacional (Banco Mundial).
Este proyecto contaminaría la
cuenca de 5 ríos y unas 6 lagunas de los Andes cajamarquinos, en la provincia de Celendín, afectando a unas 60 mil personas como mínimo, sin contar a los habitantes de la ciudad de Cajamarca. Los pobladores de esas regiones no quieren que se abran más proyectos mineros en sus regiones, basados en la experiencia de la mina de tajo abierto Yanacocha.
Yanacocha es la mina de oro más grande de todo el continente y una de las más grandes del mundo- que ha contaminado las cuencas de varios desde que comenzó sus operaciones en agosto de 1993. Se han denunciado varios casos de enseñamiento por mercurio y cianuro en las poblaciones.
El presidente Humala ha dicho que Conga continuara -contradiciendo sus promesas electorales. Mientras que el primer ministro Salomón Lerner ha declarado a la prensa de los
de Wall Street lo siguiente:
"Tenemos la responsabilidad de continuar siendo firmes en la solución de conflictos mediante el diálogo y la búsqueda de consenso, pero no podemos caer en la trampa que algunos pequeños grupos de interés tienen al crear el caos y la violencia, daño la imagen que el Perú ha ganado",
Mientras el gobierno de Lima no solucione las demandas populares, las comunidades de Cajamarca seguirán protestando. Esta crisis no tiene solución a menos que sean escuchados y respetados. Pero están casi solos. El propio ministro de Energía y Minas Carlos Herrera parece estar del lado de Yanacocha, porque incluso viaja en el avión privado de esa empresa minera. Leer el reporte de
los Andes y este
video publicado por testigos en Youtube.
La protesta en contra de Conga se trata de proteger el agua, es decir la vida misma. Este gigantesco proyecto se ubica en el origen de las cuencas en las montañas. Si se realiza ese proyecto esas aguas serán contaminadas definitivamente -aun así las mineras “inviertan” en tecnología para evitarlo.
Es imposible evitar la contaminación de las cuencas a menos que se zonifique la actividad minera y se elimine la informalidad, de forma que las empresas formales reciclen el agua y descontaminen los relaves mineros. Esto significaría que el proyecto debe ser reducido en tamanio y en ganancias, considerablemente.
Un lector comparte esta foto. “Estimado Carlos, comparto una foto del río Grande en mi tierra Cajamarca, no es photoshop, es real. La mina ha reemplazado la naciente del río con
mangueras por donde bombea agua no apta para el consumo. Nada más vergonzoso e indignante.”
El monte Maqui-Maqui y su laguna tampoco existen ya; hoy, una balsa de aguas ácidas contamina los acuíferos y ríos de Cajamarca. Donde había montañas, hay cráteres de hasta 500 m de profundidad cargados de muerte. Fotografía: Marco Arana
Antamina, Ancash
Antamina es una mina que produce mayormente cobre, zinc, plata y molibdeno. Es propiedad de las corporaciones extranjeras BHP Billiton (33.75%) Australia, la minera con mayores ganancias registradas en el mundo, Xstrata (33.75%) de Suiza, Teck (22.5%) la mas grande corporación minera metalúrgica de Canadá, y Mitsubishi Corporation (10%) de Japón.
Esta mina se ubica en las provincias de Recuay y Huari, en la región Ancash. El representante e los alcaldes de 32 centros poblados de la provincia de Huari, Aarón Osorio Vega, ha manifestado que las comunidades que representa radicalizarán la protesta
con una huelga indefinida contra las mineras Antamina y Huallanca.
Los pobladores de esas regiones exigen que las mineras Antamina y Huallanca cumplan sus compromisos de respeto al medio ambiente y han bloqueado las carreteras que acceden al Callejón de Huaylas y de Conchucos, reporta
un medio local:
"No vamos dar un paso atrás los comuneros que seguimos siendo víctimas de la contaminación ambiental que desde hace 10 años viene sometiendo a todas las comunidades del callejón de los Conchucos por la minera Antamina, hoy o nunca esta minera de gringos tendrá que escucharnos, dijo por su parte Robinson Chávez."
Esta es justamente la visión que tienen muchos andinos de la minería: abusivos foráneos que vienen a sus territorios, que les pertenecen y donde han vivido por miles de años, para robarles sus recursos mientras los enferman y abusan.
La respuesta de las mineras
Como respuesta a las protestas, el presidente de la muy poderosa Sociedad Nacional de Minería, Petróleo y Energía (SNMPE) Pedro Martínez, quien representa a empresas privadas y a sus propietarios, dijo que los conflictos sociales son “
alentados por grupos violentistas que ponen en riesgo la continuidad de operaciones y proyectos mineros que implican $ 9 mil 641 millones de dólares de inversión en la región Cajamarca. “
Martínez dice que el proyecto Conga “representa la inversión privada más importante de la historia del Perú, pues se estima que superará los 4 mil 800 millones de dólares. En fase de construcción esta obra permitirá generar 6 mil 800 nuevos puestos de trabajo y el Estado peruano recibirá más de 2 mil 800 millones de dólares en impuestos y regalías mientras opere la mina”.
El presidente del SNMPE (organización que hizo Campania electoral contra Humala) negó completamente que haya una destrucción del medio ambiente, contaminación de las cuencas acuíferas y abusos laborales. Pedro Martínez está mintiendo.
El desencanto Humala
Ollanta Humala parece en camino a convertirse en el Barack Obama peruano.
El presidente de EE.UU. ha resultado ser el farsante más grande de la historia estadounidense. Electo por las masas desencantadas por la pesadilla que resultó George W. Bush, pero en vez de traer “esperanza y cambio” Obama ha causado la desilusión de millones y el continuismo de las políticas de sus corruptos predecesores.
El pueblo estadounidense ha salido este año a protestar en masa, y como respuesta ha recibido la represión policial más brutal que haya visto esta generación.
Es acaso ese el destino que les espera a los peruanos y peruanas. Espero que no, pero este artículo publicado en Apurímac por Tankar Rau-Rau Amaru, hace creer que muchos ya no creen en Humala:
¿El regreso del “Capitán Carlos”?
No es el nombre de una película de guerritas, tampoco el título de uno de mis libros (aunque no se descarta). Debió ser la portada de algún periódico sobre los últimos sucesos de Andahuaylas.
En esta provincia Chanka, donde miles de comuneros, tanto de la ciudad como del campo, realizaron un paro indefinido pidiendo la cancelación de las concesiones mineras (Ares, Apurímac Ferrum, Sol Candente, etc.), los policías balearon y apalearon a los pobladores en las calles de la ciudad. Resultado: más de 30 heridos.
No sólo balearon a los ciudadanos. Vimos por la televisión cómo los mismos efectivos policiales perseguían con hondas y piedras a los manifestantes. Ya no se trataba de controlar un conflicto social, sino de provocarlo.
La reacción de la población indignada se produjo cuando los ministros de Energía y Minas, Carlos Herrera Descalzi, y de Agricultura, Miguel Caillaux, que tienen el grado de sargentos en el régimen de turno, fugaron del escenario de la negociación sin firmar los documentos redactados. Su Comandante, que se encuentra en Hawaii, debió sentirse avergonzado. Dicen que para escapar contaron con la ayuda del congresista fujimorista Antonio Medina.
Sólo el viceministro de Medio Ambiente, De Echave, permaneció en su puesto, firme como un árbol. Después de estos hechos, uno empieza a preguntarse: ¿fuimos estafados por Ollanta Humala, nosotros que le entregamos 18 mil firmas de andahuaylinos para la inscripción del partido?
¿El Comandante pasó, como Fujimori, de inofensiva lagartija (candidato) a voraz lagarto (presidente)? Esto de atacar a la población civil con armas de fuego, ¿es sólo el desliz de algún ministro nervioso, o una política dictada desde las más altas esferas del poder?
Supongamos que fue por orden de algún ministro, en este caso del Premier Lerner Ghitis, protector de los Hochschild (dueños de la minera Ares, que tiene concesión en Andahuaylas). Debemos aclarar que los Hochschild financiaron en Apurímac a los candidatos de Fujimori.
Si fue por iniciativa del Premier, entonces este señor debe irse a su casa. Y también debe irse el ministro del Interior, por dirigir un ejército de calichines y no de respetables policías. Si ocurre la renuncia de estos ministros, entenderemos que todo régimen puede equivocarse pero también rectificarse.
Si [el presidente Humala] no saca a Lerner Ghitis y al ministro del Interior, y a los otros ministros que fugaron, sabremos que los lamentables acontecimientos de Andahuaylas ocurrieron por orden de Ollanta Humala. Y si fueron por orden del Comandante, las organizaciones de base y los pueblos tendremos que empezar a prepararnos para lo peor. Paros nacionales, movilizaciones, incluso un golpe de Estado.
Porque los Humala nos enseñaron a los Chankas que si un presidente pierde legitimidad, al atacar al pueblo que lo eligió, es un deber sacarlo del poder a patadas. (Abancay, 11 de noviembre 2011).
Corrupción
El gobierno de Ollanta Humala se ha contaminado de personas que tienen conexiones con grupos de intereses, por lo tanto no trabajaran por el pueblo peruano. El congresista Virgilio Acuña (Solidaridad Nacional) envió una carta al presidente Humala, donde detalla los
conflictos de intereses del ministro de Agricultura, Miguel Caillaux, cuya empresa agrícola Jayanca ha hecho ventas irregulares de terrenos en el proyecto de irrigación Olmos, investigadas por la Contraloría y el Congreso.
Además, “la decisión del Ministerio de Pesquería para prorrogar los contratos de la empresa Cerper, donde Caillaux obtendrá beneficio económico en su calidad de socio.[…] el ministro de Agricultura es al mismo tiempo intermediario en el conflicto de Cajamarca con la empresa Yanacocha, sabiendo que por medio de su empresa CIMM Perú le brinda servicios rentados.”
El gobierno actual parece querer presentar una imagen de inclusión y respeto a los pueblos indígenas, con el programa Pensión 65, inaugurado hace unas semanas en Huancavelica. Este programa dará una pensión mensual de $46 dólares a los ciudadanos mayores de 65 años en condición de pobreza. Igualmente al aprobar la Ley de Consulta Previa, que se supone garantizaba el derecho de los pueblos a decidir el uso de sus territorios.
Bartolomé Clavero, ex miembro del Foro Permanente para las Cuestiones Indígenas de las Naciones Unidas,
advierte de una maniobra del gobierno de Humala bajo el ministerio de Cultura de Susana Baca, Resulta que la ministra Baca
despidió al viceministro de Interculturalidad Vicente Otta y la jefa del Indepa, Raquel Yrigoyen, por conflictos que afectarían los intereses de las mineras y otras corporaciones de industrias extractivas.
El tema de fondo fue el control de la reglamentación de la Ley de Consulta Previa, en un momento crucial para el gobierno: están en lista de espera inversiones mineras y gasíferas por 42 mil millones de dólares y la meta de alcanzar 3,900 millones de soles del gravamen minero, para destinarlos a la inclusión social. Tanto el vice ministerio de Interculturalidad como el Indepa son claves para esas inversiones. No solo para los 19 proyectos mineros que esperan iniciar sus operaciones –todos ellos deben pasar por consulta previa–, sino también para proyectos que ya se encuentran en ejecución.
Lotizados sin consulta previa. Infografía La República.
Lima no entiende
El diario El Comercio, el vocero oficial del establishment empresarial corrupto de Perú, publica hoy un editorial escrito por
Juan Paredes Castro que termina con esto:
Sería una lástima que el Gobierno Central perdiera gradualmente el principio de autoridad como reserva de contrapeso de la autonomía que concede y respeta a nivel regional. Es el mismo principio de autoridad que los gobiernos regionales están obligados a reconocer y garantizar.
Uno de los problemas más graves de Perú es el centralismo, que es causado por el colonialismo extranjero que continua dictando las normas internas de gobierno, economía, e incluso de cultura desde la capital. Este centralismo promueve la corrupción generalizada y el racismo-clasismo que causa la desigualdad brutal que afecta al resto del país.
El centralismo permite que Lima absorba los recursos y mano de obra del resto del país con un descaro sin nombre. Es un problema promovido por las elites europeas en Perú para el control del país. Los andinos y amazónicos estamos hartos del centralismo.
Me incluyo porque aunque no vivo en Perú, me identifico con la cultura andina más que con la costeña y porque estoy convencido que el modelo de desarrollo que se promueve en la costa peruana, es el motivo de la pobreza de los Andes y la Amazonia.
Para Lima, el resto del país es solamente despensas de recursos y mano de obra barata. Y ellos tienen que obedecer, “están obligados” escribe
El Comercio. No están obligados, de ninguna manera. Los pueblos tienen el derecho a la insurgencia y la sublevación cuando las autoridades desconocen las leyes y el Estado de derecho.
Esto lo sabe bien Ollanta Humala, quien junto a su encarcelado hermano Antauro (quien es hoy muy popular en varias regiones de Perú), se sublevaron en Locumba, Tacna hace 11 años contra la dictadura de Alberto Fujimori.
La prensa de Lima, tan vulgarmente manipulada por intereses privados económicos y políticos, no ha reportado las causas de las protestas mineras. Muchos limeños creen que son protestas políticas y no comprenden que los andinos están cansados de rogar a Lima.
No importa quién sea el presidente, si no cumple habrá protesta. Esta protesta no tiene que ser violenta, pero debe ser enérgica y organizada. Aquí está en juego la vida misma, el futuro del país que está siendo controlado hoy más que nunca por intereses privados, y extranjeros.
La respuesta a las protestas populares ha sido la violencia policial y de grupos paramilitares de las corporaciones mineras que operan en Cajamarca.
Posibilidad de violencia
Perú tiene los minerales que las naciones imperialistas del mundo -desde EE.UU. hasta Rusia e incluso China- necesitan para sus guerras, sus industrias e infraestructura. La historia nos muestra que con tal de asegurar el suministro de recursos naturales, esas naciones han promovido masacres de poblaciones enteras. No exagero.
Miren el caso de las naciones indígenas de EEUU en el estado de North Dakota, Arizona y otros, donde las mineras son dueños de la mayoría de los territorios, desplazando a miles de personas a campos de concentración o “reservaciones” donde ahora viven en extrema pobreza.
Vean el caso de Colombia, donde los paramilitares han desplazado 5 millones de personas y asesinado a miles –indígenas, negros y campesinos mestizos en mayoría- quienes han sido desalojados de sus territorios para beneficiar a las mineras, petroleras y agroindustrias en su mayoría de EE.UU. y Europa.
Pero el caso más brutal es el de Congo y Rwanda, donde con el apoyo financiero y bélico de mafias y el gobierno de EE.UU. y de Europa, continua el genocidio brutal de casi 7 millones de personas, masacradas, violadas, torturadas desde hace casi dos décadas. Las poblaciones traumadas abandonas sus territorios para que las mineras y petroleras exploten esas regiones, protegidas por paramilitares.
Tanta muerte para que podamos tener carros, maquinarias, pistolas y diamantes, celulares y computadoras, pero a qué precio. Steve Jobs se murió miserable y solo, porque el dinero solo destruye, corrompe y mata. La minería origina al menos 6 de las
10 causas de contaminación más graves del planeta.
Ya son 5 siglos de abusos en Perú, de saqueos y esclavitud, ahora debemos comprender que la justicia no se ruega, sino se lucha y se consigue. Como escribe un lector de este blog, un peruano estadounidense de origen andino:
La "Gran Transformación" del Partido Nacionalista Peruano, fue que su líder se convirtió de hombre de pueblo a un cínico político, comprometido para llegar a la presidencia. Vendió su alma a llegar al poder y ahora está cercado de asesores de la derecha del típico elite limeño pituco peruano. Esa es la trágica "Gran Transformación."
No creo que los peruanos deban dejar que las mineras se burlen de ellos. Yo nací en una mina en los Andes del Perú, y he visitado varias minas en Junín, Huancavelica, Huánuco, Lima, Ancash, incluso cuando vivía en Lima. Es horrible. Soy testigo del nivel de contaminación, abuso laboral, enfermedades y conflictos sociales de la minería. Estoy convencido que las ganancias de capital no compensan tanta destrucción y abusos que sufren los pueblos.
Lo que los Andes y la Amazonia exigen es desarrollo, progreso verdadero. Para esto los pueblos indígenas y gobiernos regionales necesitan alcanzar autonomía política, auto-determinación. El gobierno de Lima debe respetar la diversidad cultural, de economías y de identidades dentro del país. Por eso debe dejar a las regiones que tomen sus propias decisiones pero en base a planes nacionales de consenso, que incluyan los intereses de todos los peruanos, con leyes de protección del ciudadano y el medio ambiente.
Se debe haber un diálogo igualitario, oportunidades de desarrollo y mejoramiento de calidad de vida del interior de Perú, con planes de educación y de medios de comunicación alternativos, con una integración económica pero sobretodo física con el resto del país a través de la infraestructura.
La minería no es necesaria para lograr el desarrollo nacional, al menos no exclusivamente ni sin reglamentos bastante estrictos. Los peruanos pueden generar riqueza cuando tengan verdadero control de sus territorios y recursos. La minería no vale la pena. Pero la lucha por la vida y el planeta sí, y mucho.
Foto En 2006, el Tribunal Latinoamericano del Agua declaró a la empresa Yanacocha “responsable de realizar actividades nocivas para la salud y el ambiente en la región de Cajamarca” Foto Agua, Ríos y Pueblos (ARP)
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