Cuando el presidente peruano Alan García llegó a Washington, D.C. la semana pasada, no sospechaba que iba a pasar un vergonzoso momento a su llegada a la Casa Blanca, antes de su reunión con el presidente Barack Obama.
Desconfianza y frialdad. Foto Getty images
Aquellos que estuvimos en la plaza Lafayette fuimos testigos de una protesta histórica contra Alan García en la Casa Blanca, y este es mi testimonio.
Estuvimos ahí para protestar la presencia de un delincuente que inexplicablemente fue electo presidente en la débil democracia de Perú. Estuvimos ahí para rechazar la visita de un criminal que ha causado la muerte de miles de inocentes peruanos por defender los intereses de grupos de intereses y empresas privadas, alguien que ha hecho del país andino-amazónico un mercadillo saqueado por mafias corruptas.
La vergonzosa entrada de García a la Casa Blanca ocurrió por la puerta lateral, luego de esperar más de media hora de retraso. La protesta que organizamos un grupo de personas e instituciones peruanas y estadounidenses, ocasionó que las calles de entrada a la casa del presidente de EE.UU. fueran cerradas por completo.
En un acto de desobediencia civil, la activista y actriz de cine Q’orianka Kilcher se encadenó a las rejas de la Casa Blanca, mientras que su madre Siaska Kilcher apoyada por un grupo de universitarios que se sumaron a la protesta, rociaron a la actriz indígena de origen peruano con pintura negra que simulaba el petróleo.
Las imagen de Q’orianka protestando contra García han dado la vuelta al mundo, las razones de la protesta no han sido difundidas correctamente, pero millones de personas en el mundo saben hoy que en Perú, el gobierno racista de García está vendiendo la selva amazónica, sin importar la vida de sus habitantes. Igual que en Avatar.
Las actividades de García durante su visita de cuatro días en esta ciudad, han sido mantenidas en secreto por la embajada de Perú en D.C. Los medios peruanos y estadounidenses no han publicado ninguna información de lo que pudo haber hecho el controversial e impopular presidente –sus niveles de aprobación no suben de 20% en Perú- en la capital estadounidense.
Awesome protestUn vago de esos que abundan por el centro de D.C. gritaba mientras los agentes del Secret Service y el U.S. Park Police nos ordenaban que nos alejemos de las rejas de la Casa Blanca. “Awesome protest!” gritaba, excelente, impresionante, muy buena. Mientras tanto Q’orianka Kilcher se quedaba sola en frente de la inmensa mansión donde Obama esperaba a García.
Los medios corporativos de EE.UU. y sobretodo de Perú han tratado de minimizar esta protesta. Incluso han publicado falsos datos acerca de la exitosa acción contra Alan García, contra sus crímenes de lesa humanidad y de corrupción, contra la impunidad en Perú.
Lo cierto es que nunca antes la visita de un presidente peruano a la Casa Blanca había recibido una protesta de este tipo. Nunca antes una joven de 20 años junto a un grupo de activistas, habían logrado burlar la seguridad del presidente de la nación más poderosa del mundo.
Debo confesar que la limitada información de ciertos medios, se debe en parte a lo inesperado de la protesta de Q’orianka. Explico luego. Pero además se debe a la intención de la manipulada prensa de Lima de minimizar esta acción sin precedentes, que debe ser recordada como el día cuando Alan García fue avergonzado en Washington, D.C.
Las imágenes del presidente peruano junto a Obama lo delatan obviamente furioso, nervioso, perturbado. No avergonzado, porque ese sentimiento hace tiempo que García lo perdió.
Los rostros de Obama y García demuestran que entre ambos no existió una cercanía de pensamiento ni objetivos, todo lo contrario de lo que dijo el embajador peruano Luis Valdivieso. Testigos de la reunión en la Casa Blanca me han confiado que no existió un clima cordial, sino más bien protocolar, frío, forzado.
La protesta contra García tuvo tres motivos principales: denunciar las matanzas de indígenas en Perú por el gobierno central, incluyendo la masacre de Bagua del 5 de junio de 2009. Protestar contra la venta y concesiones de la selva amazónica y las montañas de los Andes, beneficiando a corporaciones de minería, petróleo y gas.
Finalmente, para denunciar la corrupción y cinismo del gobierno de García que justifica sus abusos en el Tratado de Libre Comercio entre Perú y EE.UU. En ese sentido las organizaciones participantes estamos redactando una carta para demandar al presidente Obama que denuncie los abusos del gobierno peruano contra los indígenas y los sectores más oprimidos de Perú, y que detenga la destrucción del medio ambiente.
El presiente Obama hizo lo que era esperado como el líder de un país imperialista cuya democracia ha sido secuestrada por las corporaciones privadas y los grupos de intereses económicos. Al gobierno de EE.UU. no le importa hacer negocios con mafiosos, criminales, ladrones, abusivos mandatarios, con tal de asegurar los intereses de EE.UU. y sus empresas en el mundo, en Sur América en este caso.
Frente a la prensa y junto a un García nervioso, Obama elogió el injusto modelo económico peruano que beneficia a unos pocos adinerados en Perú y a las corporaciones extranjeras, mientras que promueve más pobreza entre los pobres y la destrucción de la selva, los ríos, los Andes.
El encuentro entre García y Obama fue protocolar, pero los temas tratados se han mantenido en secreto. Se han mencionado los temas de control nuclear, de narcotráfico y de inmigración, pero ninguno de esos temas son realmente prioridad en este momento para ninguno de estos presidentes. Con excepción de los recientes acuerdos entre Brasil e Irán para el enriquecimiento de uranio.
Lo que obviamente se discutió y no se mencionó ha sido la presencia militar de EE.UU en Perú, las elecciones presidenciales peruanas de 2011, la protección de los intereses de las corporaciones estadounidenses en Perú. Tenemos que entender que los actuales agentes del imperialismo son las empresas privadas.
Igualmente pudo haberse discutido el control del mercado de drogas ilegales que sigue siendo dirigido por la D.E.A. y el cual es un negocio extraordinario para todas las partes involucradas, y la influencia de los países socialistas en Sur América: Venezuela y Bolivia.
Por eso es que Hillary Clinton pide en Lima que la OEA acepte al ilegítimo gobierno de Honduras, un régimen sucio, violento, abusivo, racista, homofóbico. La preservación de los intereses de EE.UU. en las Américas, incluyen la promoción de golpes de estado y el apoyo a gobiernos de asesinos y ladrones.
Q'orianka contra el imperio. Foto Carlos A. Quiroz
Q’orianka y Siaska KilcherEl activismo por justicia social no es una pose mediática, ni una actitud temporal con fines individualistas. El luchar por lo que es justo en nuestras comunidades, tiene que ver con un compromiso de vida, con el sacrificio de muchos derechos y beneficios personales, en bien de los demás.
En Perú, algunos reaccionarios, incrédulos, ingenuos, mal informados, mañosos y odiosos han querido minimizar o ridiculizar la protesta de
Q’orianka y su madre Siaska. No podrán, el mensaje ya llegó lejos y seguirá creciendo.
Tengo el honor de conocer a ambas mujeres valientes y he ofrecido mi apoyo incondicional a sus acciones. Las recibí en el aeropuerto el mismo día de la protesta, que debo aclarar una vez más, ha sido una iniciativa personal de ambas que decidieron unirse a la protesta en D.C., viajando desde Los Angeles con su propio dinero y sacrificando mucho más que cosas materiales.
Lo que en Perú no entienden es que al ser apresadas en la Casa Blanca, Q’orianka y su madre tendrán que enfrentar las consecuencias legales por el resto de sus vidas. Este tipo de protesta es algo que nadie se atrevería a realizar a menos que se esté convencidos que la causa es la justa.
Debo aclarar a la prensa peruana que Q’orianka ha sido acusada de “traspasar la propiedad privada de la Casa Blanca” y no como dicen los medios de Lima de “conducta desordenada” lo cual es una mentira completa.
Saskia Kilcher ha sido acusada de “destrucción de la propiedad publica”, por rociar en la vereda de la Casa Blanca, una pintura que inventó su propio hijo de 10 años, quien utilizó pinturas vegetales y aceite vegetal, completamente disolubles.
Las dos pasaron la noche en un centro de detención, pero al día siguiente fueron trasladadas a una cárcel de D.C., donde sufrieron abusos físicos y psicológicos. No tuvieron nada de comer ni beber por más de 18 horas, les pusieron cadenas en los tobillos y muñecas, y fueron insultadas verbalmente por los policías de la ciudad.
A la salida de la Corte Superior de D.C., donde estuve presente durante la sesión –un video exclusivo será publicado después- tanto Q’orianka como Siaska manifestaron su satisfacción por lo que lograron con esta protesta, para llamar la atención del mundo a los abusos que Alan García está cometiendo en Perú contra los pueblos indígenas y el medio ambiente.
Correcciones a la prensa de PerúUna de las señales claras de que en Perú no existe una verdadera democracia, es el nivel de manipulación de la prensa y los medios de comunicación. Durante la llegada de Alberto Pizango, junto a Q’orianka Kilcher, Daisy Zapata y Saskia Kilcher, la prensa capitalina inundó de cobertura las actividades del líder amazónico peruano, pero casi ninguno publicó nada. Se trata de evitar que siga creciendo la popularidad de Pizango, a quienes algunos medios siguen acusando de los crímenes de Bagua, siguiendo el libreto del Palacio de Gobierno.
Siguiendo ese mismo libreto, la prensa de Lima ha opacado, ocultado, minimizado la protesta que realizamos con éxito en Washington, DC. El premier José García Belaúnde dijo que éramos solamente 15 personas, lo cual no es cierto. Llegaron varias docenas de personas, muchas de las cuales se mantuvieron detrás de las cámaras al ver la presencia policial. Debo aclarar que nadie sabia del encadenamiento de Q’orianka hasta el mismo día de la protesta.
Justamente, el diario
El Comercio, la estación de radio
RPP, el diario La Republica y otros han asegurado que la protesta en D.C. contra García fue organizada por la ONG Amazon Watch. Eso no es cierto.
La protesta ha sido un esfuerzo colectivo de organizaciones e individuos que nos organizamos rápidamente, para hacerle saber al presidente peruano que sus crímenes no serán olvidados, y a los pueblos indígenas de Perú que no están solos en su lucha.
Amazon Watch apoyó en algunos recursos y contactos de prensa el mismo día de la protesta, pero esa organización no organizó los actos de protesta de Q’orianka y su madre, ni la convocatoria misma de la acción cívica.
Desde que la Casa Blanca anunció el 11 de mayo la visita del presidente de Perú, varios activistas de derechos humanos, de comercio justo y de derechos indígenas comentaron de la necesidad de realizar una protesta, sobretodo recordando la masacre de Bagua que fue ordenada por García.
Inicialmente convoqué a la protesta
a través de este blog y de mi página de
Facebook, y en Twitter. Se sumaron las siguientes organizaciones de apoyo, Witness for Peace, Peruanos en acción, On-Q Initiative / Youth 4 Truth, Quixote Center, y School of the Americas Watch. La protesta inicialmente estaba programada para el mediodía del martes 1 de junio.
Sin embargo, debido a las protestas contra el ataque terrorista de Israel a la flotilla humanitaria de Gaza, tuvimos que mover la protesta a las 5:30 PM. del mismo día. Esto hizo que muchos activistas no pudieran llegar.
Además unas dos docenas de peruanos confirmaron su presencia, pero al ver la cantidad de carros policiales en la Casa Blanca, prefirieron mantenerse detrás de las imágenes de prensa, debido al tema de la inmigración.
Por otro lado, el diario progresista limeño
La Primera publica partes de mis escritos como si fueran declaraciones de Q’orianka Kilcher. Si bien es cierto que Q’orianka y yo tenemos objetivos comunes, que apoyamos mutuamente, es bueno que se den los créditos respectivos.
El diario La Republica publica un articulo escrito por
Mirko Lauer, que demuestra la ignorancia de algunos columnistas de Lima, de quiénes estamos apoyando a los movimientos indígenas de Perú desde EE.UU. de cuales son nuestras intenciones, y nos hace ver como si “nosotros” estuviéramos contra “ellos”. No le cuesta nada a Lauer acercarse a la "radical guaripolera" Q’orianka y preguntarle las dudas que él pueda tener, pero el señoriíto limeño no tiene tiempo para eso seguramente, y prefiere escribir lo que le venga a mente así de fácil.
Nerviosismo del presidente peruano. Foto Getty Images
Reacciones en el mundoLos medios de comunicación de Estados Unidos han cubierto esta noticia ampliamente. Debido a la manipulación de los medios corporativos, inicialmente se quiso interpretar como si fuera una protesta aislada “de una joven y su madre”. Luego se divulgó que se había “descubierto” la identidad de la mujer encadenada.
Entonces los medios de todo el país reaccionaron, desde Europa y Asia me contactaron para preguntar más datos acerca de Q’orianka, querían saber dónde estaba y por qué había protestado. El video que hice de la protesta ha recibido más de 11,000 visitas hasta hoy, mi blog ha recibido más de 1,900 visitas por día.
Uno de los motivos por los que recién escribo esta nota es precisamente por la cantidad de acciones que esta protesta ha causado, las cuales no puedo publicar por discreción. Solamente puedo asegurar que esto seguirá creciendo. Por lo pronto, un congresista de EE.UU. ha viajado hoy a Los Angeles para entrevistarse con Q’orianka y su madre Siaska.
He recibido llamadas, emails y mensajes de peruanos en Perú, EE.UU y Europa felicitándonos y sobretodo agradeciéndonos por esta protesta. Incluso un empleado de la embajada de Perú, periodistas corresponsales de los medios peruanos, miembros del APRA, el partido de García en Perú.
Termino esta nota diciendo que esta protesta ha sido realizada por los peruanos en Perú, quienes viven bajo un sistema de opresión sistemática, donde nadie puede protestar sin ser acusado de terrorismo, donde los medios de comunicación ya no creen en los valores y responsabilidad cívica de informar sino en el dinero que puedan recibir.
Hemos hecho esta protesta no por beneficio personal, nadie nos financia, todos nuestros recursos vienen de nosotros mismos. Hacemos esto por que nos interesa la justicia en el mundo, más aun en nuestra primera patria que es Perú, donde aun viven nuestros familiares y amigos sufriendo la injusticia, la desigualdad, la violencia y corrupción de un país que se hunde en ese putrefacto sistema capitalista.
Q’orianka no habla bien castellano, pero eso no importa. Q’orianka Kilcher tiene un lazo irrompible con Perú a través de todos sus ancestros indígenas Quechua, a través de sus aliados amazónicos y andinos quienes ya la consideran una líder de respeto.
Nosotros no vivimos en Perú, pero amamos a ese hermoso país y a su gente valiente y trabajadora quienes se merecen una mejor vida, ahora mismo. No necesitamos hablar castellano perfecto para apoyar a los peruanos. No necesito hablar árabe para denunciar las atrocidades en Gaza, no necesito hablar francés para denunciar el genocidio en Congo, no necesito hablar afgano para denunciar la invasión ilegal de Afganistán. En todo caso los idiomas más peruanos son los idiomas indígenas, no necesariamente el español.
Repito, que nadie nos paga por lo que hacemos, todos los que participamos en esta protesta incluyendo los peruanos que viajaron desde New York (Peruanos en acción), la familia Kilcher, quien escribe, hemos utilizado nuestras iniciativas y recursos, hemos arriesgado incluso nuestra integridad personal, enfrentando a todo el sistema de seguridad de la casa del presidente de EE.UU.
Lo hemos hecho por Perú, por su gente, por nuestros pueblos indígenas, por nuestro planeta. Porque creemos que un criminal como Alan García y su mafia deben ser juzgados por sus crímenes de lesa humanidad. Porque no hay dinero que justifique la injusticia, la destrucción de nuestra Madre Tierra. Porque el capitalismo destruye por un ficticio progreso materialista inhumano. Porque progreso no es abuso, porque las empresas privadas no pueden tener más derechos que las personas, porque Perú puede salir de la pobreza con un modelo humano y equitativo.
Protestamos, por los cientos de muertos y heridos de Bagua, todos, incluyendo los indígenas civiles y los policías. Porque la violencia entre peruanos no debe repetirse, peor aún para beneficiar a empresas extranjeras o a las mafias de Lima. No más.
Porque los peruanos deben saber que no están solos en su lucha.
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