El odio racial de ciertos peruanos de herencia europea –y de indígenas que niegan su pasado originario- contra las culturas nativas de Perú no es cosa del pasado colonial, es síntoma de una enfermedad crónica pero curable. Congresista de Cusco Hilaria Supa Huamán. Getty ImagesAldo Mariátegui Bosse es un escritor mediocre que se alimenta de esa putrefacta adicción que tienen los racistas peruanos por el ataque y la destrucción de la autoestima del pueblo indígena peruano, de nuestras culturas, de nuestros idiomas.
Ellos no saben que hacen todo lo contrario.El talento de Aldo M. para el insulto, la ofensa, la burla macabra, es consecuencia precisamente de esa 'mala' educación que envenena de racismo desde la infancia a ciertos sectores de nuestro dividido país. Ese talento destructivo que en Perú llama tanto la atención, ese tipo de contenido basura que es popular en un país enfermo por la miseria cultural:
Esto es
lo que escribe Aldo Mariátegui sobre la congresista Hilaria Supa Huamán:
Pues aquí lo que se pone realmente en debate es si es sano para el país que pueda acceder al Congreso alguien con un nivel cultural tan bajo, cuya ortografía y gramática revelan serias carencias y sin aparente ánimo de enmienda, porque no me digan que no es evidente que Supa rara vez agarra un libro, ya que está probado que la gente que lee poco es la que peor escribe al estar menos familiarizada con las reglas más elementales de redacción. Nadie pide que cada congresista sea una Martha Hildebrandt, pero, por Dios, tampoco pueden escribir peor que un niño de ocho años.
Aldo M. y gente como él creen que son muy estudiados y bien leídos, pero están enceguecidos por su propia ignorancia. Ellos creen que
su educación es la que todos deben aprender y asimilar para considerarlos iguales o al menos aceptables.
Esos peruanos despistados por la retrógada mentalidad racista, no entienden el concepto de la diversidad que felizmente caracteriza a la humanidad --con sus muchas culturas, gramáticas, lenguas, formas de vida, formas de escribir. La educación eurocéntrica de los Alditos les obliga a atacar a los indígenas y negros peruanos porque creen que tienen la autoridad de decidir por nosotros.
Eso es justamente lo que hace Aldo M. -–uno de sus familiares me dijo una vez “es un loco que ya nadie en la familia respeta”- desde su columna diaria como director del diario Correo, ese panfleto fascista donde también escriben otros racistas que promueven la supremacía blanca en Perú.
La congresista Hilaria Supa es una mujer ejemplar quien gracias a su esfuerzo propio y coraje, ha podido superar las barreras de la pobreza, la violencia, el machismo, el racismo y la discriminación contra los indígenas peruanos.
Supa es autora del libro "Hilos de mi vida – el testimonio de Hilaria Supa Huamán, una campesina quechua." Willkamayu Editores, Lima 2002. Ese libro ha sido traducido al inglés como "Threads of My Life - The Story of Hilaria Supa Huaman, A Rural Quechua Woman." por Theytus Books, B.C., Canada. En su libro, Supa narra su experiencia como luchadora social en Cusco, después de sufrir explotación laboral y abuso racista en Lima. Ella ha sido una de 1,000 mujeres nominadas al Premio Nóbel de la Paz en 2005.
Gracias a su tenaz lucha y al apoyo de su pueblo de Cusco, la congresista Supa ha llegado a ese congreso putrefacto de Lima en donde ella está haciendo historia, defendiendo heroicamente a su pueblo agrario contra el corrupto TLC con EEUU, contra la invasión de las corporaciones extranjeras, contra la venta de las tierras indígenas por el gobierno de Alan García. La congresista Supa demuestra que la inteligencia no viene con soberbia, títulos academicos pomposos ni poses eruditas de supremacía blanca.
Si el abuelo supieraAldo Mariátegui Bosee es nieto del gran pensador peruano José Carlos Mariátegui y la ciudadana italiana Ana Chiappe.
José Carlos Mariátegui ha sido uno de los primeros pensadores criollos de Perú que estudiaron el problema de los indígenas peruanos. A pesar que Mariátegui no era un indigenista, el "Amauta" intentó hacer que los peruanos criollos comprendieran que un país dividido por el racismo y el gamonalismo nunca iba a progresar.
Después de 81 años, vemos que Perú no ha cambiado mucho para algunos. El abuelo Mariátegui escribió el ensayo
El Problema del Indio en 1928:
El concepto de que el problema del indio es un problema de educación, no aparece sufragado ni aun por un criterio estricta y autónomamente pedagógico. La pedagogía tiene hoy más en cuenta que nunca los factores sociales y económicos. El pedagogo moderno sabe perfectamente que la educación no es una mera cuestión de escuela y métodos didácticos. El medio económico-social condiciona inexorablemente la labor del maestro. El gamonalismo es fundamentalmente adverso a la educación del indio: su subsistencia tiene en el mantenimiento de la ignorancia del indio el mismo interés que en el cultivo de su alcoholismo. [...]
El problema indígena no admite ya la mistificación a que perpetuamente lo ha sometido una turba de abogados y literatos, consciente o inconscientemente mancomunados con los intereses de la casta latifundista. La miseria moral y material de la raza indígena aparece demasiado netamente como una simple consecuencia del régimen económico y social que sobre ella pesa desde hace siglos. Este régimen sucesor de la feudalidad colonial, es el gamonalismo. Bajo su imperio, no se puede hablar seriamente de redención del indio.
No solamente es Aldo M. quien debe ser condenado por la burlaa mediática, es también la gente detrás de esa foto y los que editaron la imagen, los que publicaron el artículo y los que aprobaron ese contenido tan bestial. Nadie acaso se detuvo a pensar ¿Estoy haciendo algo justo? ¿Es esto algo constructivo para mi país? el Amauta confirma:
El colonizador, que en vez de establecerse en los campos se estableció en las minas, tenía la psicología del buscador de oro. No era, por consiguiente, un creador de riqueza. Una economía, una sociedad, son la obra de los que colonizan y vivifican la tierra.
El ataque del diario Correo y Aldo M. contra la congresista Hilaria Supa es una ofensa contra todas las culturas originarias de Perú, es una burla de la injusticia que han vivido los pueblos nativos y sobretodo las mujeres andinas. Es algo que no debe tener cabida en un país justo.
Si Aldo Mariátegui viviera en EEUU hace tiempo estuviera en la cárcel y hubiera sido juzgado por racista, por su falta de respeto a la diversidad y por promover la discriminación –y la violencia por ello- en un país de mayoría indígena como Perú que tiene un historial de abuso racista. Escribe el buen Mariátegui:
No es la primera vez
En diciembre de 2006, la congresista Hilaria Supa me escribió esta carta, luego de que este blog iniciara la protesta contra la discriminación racial que
la empresa hispana de aviación Iberia cometiera en el aeropuerto de Lima:
Lima, 21 de diciembre del 2006
Señor
Carlos Quiroz
Washington, DC
De mi mayor consideración:
Reciba por este medio mi cordial salud, extensivo a los/las dignos/as integrantes de su institución.
Como es de su conocimiento el día 25 de noviembre del presente, quien le escribe y la Congresista María Sumire, fuimos agredidas en nuestro honor como ciudadanas, a través de hechos de discriminación por la empresa aérea española Iberia. Los impactos de lo sucedido aun no venimos afrontando.
Agradezco mucho sus expresiones de solidaridad exigiendo la verdad y la sanción. Este caso de discriminación, sabemos se sucede todos los días en nuestro país y ha provocado indignación y la vez solidaridad.
Nuestra respuesta es la gratitud, la coherencia y la exigencia de las investigaciones más profundas y serias en todas las instancias de justicia, de defensa del consumidor y de derechos humanos.
Trabajemos juntos para eliminar la discriminación en todas sus formas en nuestro país a fin de propiciar una sociedad más armoniosa y democrática.
Reiterándole mi gratitud, le expreso los sentimientos de especial consideración.
Atentamente,
Hilaria Supa
Congresista de la República
Perú
Igualmente en setiembre de 2007, las congresistas Hilaria Supa y Maria Sumire fueron atacadas por
la congresista racista y eurocéntrica Martha Hildebrandt –a quien Aldo M. hace alusión como ejemplo de educación e intelecto- quien hizo burla del idioma quechua y del poco conocimiento gramatical europeo de ambas congresistas.
Entonces hice una traducción de ese ataque, el cual fue utilizado como un caso de discriminación racial y cultural contra los pueblos indígenas de Perú, durante la
VI Sesión mundial del Foro Permanente para Asuntos Indígenas de las Naciones Unidas en abril de 2007.
Afortunadamente, casos de ataques racistas como los de Hildebrant y Mariátegui han servido de alguna manera a redactar la
Declaración de las Naciones Unidas sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas en setiembre de 2007, el cual dice entre sus 46 artículos:
Afirmando que los pueblos indígenas son iguales a todos los demás pueblos y reconociendo al mismo tiempo el derecho de todos los pueblos a ser diferentes, a considerarse a sí mismos diferentes y a ser respetados como tales,
Considerando que el respeto de los conocimientos, las culturas y las prácticas tradicionales indígenas contribuye al desarrollo sostenible y equitativo y a la ordenación adecuada del medio ambiente,
Artículo 2
Los pueblos y las personas indígenas son libres e iguales a todos los demás pueblos y personas y tienen derecho a no ser objeto de ningún tipo de discriminación en el ejercicio de sus derechos, en particular la fundada en su origen o identidad indígenas.
Artículo 5
Los pueblos indígenas tienen derecho a conservar y reforzar sus propias instituciones políticas, jurídicas, económicas, sociales y culturales, manteniendo a la vez su derecho a participar plenamente, si lo desean, en la vida política, económica, social y cultural del Estado.
Artículo 8
1. Los pueblos y las personas indígenas tienen derecho a no sufrir la asimilación forzada o la destrucción de su cultura.
Artículo 11
1. Los pueblos indígenas tienen derecho a practicar y revitalizar sus tradiciones y costumbres culturales.
Artículo 13
1. Los pueblos indígenas tienen derecho a revitalizar, utilizar, fomentar y transmitir a las generaciones futuras sus historias, idiomas, tradiciones orales, filosofías, sistemas de escritura y literaturas, y a atribuir nombres a sus comunidades, lugares y personas y mantenerlos.
Cuando racistas infectados como Aldo Mariátegui y los propietarios del diario Correo, creen que con sus insultos hacen daño a nuestras culturas originarios, ofendiendo a nuestra hermana Hilaria Supa y a nuestros idiomas nativos, deben saber que ocurre todo lo contrario.
La solidaridad con la hermana congresista es obvia y me uno a la defensa y amistad que ella recibe en Perú y a nivel mundial. Pienso enviar otra denuncia al Foro Permanente de las Naciones Unidas para Asuntos Indígenas incluyendo
la valiente y sorpresiva respuesta del Congreso de Perú, algo que demuestra que el país podrido de racismo está curándose:
Comunicado Congreso de la República
El Congreso de la República expresa su más enérgico rechazo y condena, en todos sus términos, respecto del contenido de la agraviante información publicada hoy en el diario Correo en contra de la legisladora Hilaria Supa Huamán, en la cual se trasluce una actitud discriminatoria en perjuicio de la condición de quechuahablante de la mencionada representante de Cusco.
Recogiendo el sentir unánime de la Representación Nacional, el Congreso de la República está evaluando la situación creada a raíz de la falta de respeto inferida a la congresista Supa, tras lo cual adoptará las medidas a que haya lugar, considerando también el plano legal.
El Parlamento Nacional, al tiempo de solidarizarse con la congresista Hilaria Supa Huamán, llama a la reflexión a los responsables de la información publicada en la fecha y al periodismo en general a mantener una actitud constructiva en su quehacer cotidiano a fin de contribuir con la formación de un país mejor para todos los peruanos.
Reiteramos nuestro respeto a la libertad de prensa y de expresión, pero solicitamos responsabilidad y respeto hacia los derechos fundamentales de las personas, consagrados en la Constitución Política de Perú.
Lima, 23 de abril de 2009
Proceso judicial es necesarioHoy Aldo Mariátegui
ha intentado disculparse pero reafirmando su bestialidad e intolerancia:
Y lo cortés no quita lo valiente: si he herido la sensibilidad de Supa, pues ofrezco mis disculpas. Pero el artículo está bien hecho; se han recogido opiniones opuestas, no miente, no difama, no injuria y menos discrimina. Sólo recoge una realidad: la señora escribe muy mal en castellano (y ojo que su producción legislativa es ínfima).
Y tenemos todo el derecho de cuestionar que gente sin instrucción superior esté en el Congreso. Faltaba más.
Aldo M. no entiende que la cultura hispana
no es superior a las culturas originarias andinas, es diferente y es incluso extrajera en ciertas regiones peruanas.
La congresista Supa no necesita aprender una gramática hispana ni tener títulos universitarios de Lima -sobretodo de universidades neoliberales- para demostrar su nivel intelectual. Hilaria Supa tiene derecho a escribir y hablar de la forma que ella ha sido criada, sobretodo porque
el runasimi o quechua, es un idioma oficial en Perú.Espero que
Aldo Mariátegui sea denunciado y sentenciado legalmente por los delitos de discriminación racial y cultural, violación de la privacidad individual. Ya hemos tenido suficiente de su basura racista, algo que no se puede defender en honor a la libertad de prensa ni de pensamiento.
Los ataques contra las culturas nativo americanas de Perú -nuestras culturas originarias- ocurren a diario en la sociedad peruana, en las escuelas, en los medios de comunicación, en las acciones del gobierno, en las conversaciones del barrio, en la prensa escrita.
Aquí se trata de la libertad y los derechos humanos de millones de peruanos quechua hablantes que sufren la discriminación diaria por culpa de delincuentes de la palabra como Aldo Mariátegui que lamentablemete tienen influencia entre algunos peruanos.
Por ahora, recuerdo a mis lectores que
el renacimiento de las culturas indígenas del Abya Yala, no solo de Perú,
continua y es tiempo de que empecemos a revalorar nuestros idiomas originarios.
Empieza por cada uno de nosotrosKallpachakuy
Leer otras denuncias y cartas de solidaridad de varios organismos de Perú en este link.