Nov 18, 2009

Caso de espía peruano beneficia a grupos de intereses políticos y comerciales de Perú y Chile en vísperas de elecciones chilenas

Los casos de espionaje en el mundo son comunes y a ningún país se le ocurre crear una crisis internacional por ese tema. A menos que se trate de una estrategia que busca resultados más allá de la seguridad nacional de los países, digamos dinero, armas y poder político.

El gobierno de Perú ha convertido un supuesto caso de espionaje en un escándalo diplomático internacional, por el cual podría quedar en ridículo sino demuestra la veracidad de su denuncia. Es el caso de Víctor Ariza Mendoza, un suboficial de la Fuerza Aérea de Perú quien habría vendido secretos militares a las fuerzas armadas de Chile.


Imágen tomada del blog Yo Si Opino

A casi una semana de la denuncia del pasado jueves 12 de noviembre, el gobierno de Perú no ha presentado públicamente prueba alguna, pero insiste en llevar el caso a organismos internacionales. Esta vez el Congreso de Perú ha decidido denunciar a Chile ante la Unión de Naciones Suramericanas (UNASUR) y la Organización de Estados Americanos (OEA). El congreso peruano está fuertemente influenciado por el ejecutivo peruano.

Alan García ha asegurado que entregará pruebas del caso de espionaje al gobierno de Chile, luego de que el ministro de Relaciones Exteriores chileno, Mariano Fernández, negara la denuncia diciendo que su gobierno ha realizado las investigaciones necesarias.


El grito en el cielo

El presidente peruano hizo la denuncia en Singapur durante la cumbre internacional APEC. A pesar de los intentos de la presidenta de Chile Michelle Brachelet de calmar las aguas, de acuerdo a la revista Caretas de Lima:
Cuando arribó la presidenta chilena Michelle Bachelet se acercó de inmediato al lugar de García para asegurarle que ella no tenía nada que ver con el caso del espía FAP Víctor Ariza. “Tú no puedes creer que yo esté detrás”, le escucharon decir. También le reclamó por qué le “hacía esto” en el contexto de un foro de esa envergadura.
Esta crisis -ampliamente cubierta por medios internacionales- no hace favor a Chile ni a Perú, al contrario los comentarios ofensivos de ambos lados son penosos. García regresó a Lima el domingo pasado diciendo que había suspendido una reunión con la presidenta de Chile, Michelle Bachelet, pero la prensa de Chile dice que la reunión sí se realizó en secreto.

La reacción peruana, del presidente peruano, de su gabinete y de varios sectores influyentes de la sociedad peruana es peculiar. Por primera vez en varios años, se vive una unidad en Perú detrás de la posición del gobierno. Punto a favor de García, quien se ha sido muy directo con el gobierno de Brachelet, y visceversa... sigue Caretas:
En Lima García calificó el espionaje como un “acto repulsivo” y una “ofensa” a la soberanía del Perú, que “deja muy mal a Chile ante el mundo”. Consideró “este tipo de comportamientos propios de una republiqueta”. Al día siguiente Bachelet declaró que las palabras de García eran “ofensivas y altisonantes”.
El espionaje entre países rivales es una práctica común –sobretodo entre Perú y Chile rivales perennes- aunque muchos lo nieguen. La sistemática y orquestada cobertura de este caso por la prensa de Lima, influenciada fuertemente por grupos de apoyo a García, confirman que se trata de una crisis planeada.

Las exageradas acciones del gobierno de García, con insultos incluidos -entre otros dijo que este caso es producto de un “miedo y complejo de inferioridad de los chilenos”- no solo quitan peso a la denuncia sino que delatan que el escándalo Víctor Ariza se trata de un proyecto político y diplomático con fines específicos, diferentes de los que se presentan. García ha denunciado a Chile “por atacar la soberanía de Perú” y que este caso “deja muy mal a Chile ante los ojos del mundo”.

Sin embargo, Perú hace bien al denunciar internacionalmente la carrera armamentista de Chile, pero es obvio que la verdadera meta buscaría influenciar las cercanas elecciones presidenciales del 13 de diciembre en el país del sur. El presidente peruano ha denunciado la carrera armamentista de Chile, también incluyendo a Bolivia y Venezuela en su queja.

La preocupación de García es en este caso justificada, porque se basa en la anunciada compra de Chile de armamento a Estados Unidos por más de $445 millones de dólares, incluyendo misiles y radares. El Pentágono ha confirmado ante el Congreso de EEUU que esta compra pasaría a los $600 millones de dólares, según confirma The Miami Herald.

Todo esto, sin arriesgar la fuerte inversión chilena en Perú por supuesto, incluyendo a la aerolínea LAN que domina el mercado peruano y uno de cuyos accionistas es el candidato presidencial Sebastián Piñera, favorito en las encuestas.


Los intereses de Chile en Perú

Mientras García denuncia a Chile a niveles de diplomacia internacional, sin embargo sus actos demuestran que su gobierno es un fuerte aliado de los inversionistas chilenos en Perú. La mayoría de esos empresarios tienen conexiones con partidos políticos de derecha de Chile, como los dueños de Lan -incluyendo al candidato Sebastián Piñera-, Fallabella, Ripley, Sodimac, Carozzi, Besalco, Farmacias Ahumada, Endesa, Salcobrand, Casa & Ideas entre otras.

El favoritismo de García hacia las empresas de Chile es obvio y se especula que estas apoyaron financieramente durante su elección presidencial en 2006. También son remarcables las reuniones en Palacio de Gobierno de Lima entre García y esos empresarios chilenos, a puertas cerradas. Mientras que el presidente peruano se niega seguidamente a recibir a obreros, estudiantes, indígenas o agricultores peruanos demandando derechos laborales, mejoras de salarios, protección a sus derechos humanos y al medio ambiente, etc.

El gobierno de García ha facilitado que los chilenos controlen hoy en Perú desde el transporte aéreo, una parte del sector energía, el comercio de bienes en supermercados, hasta importantes puertos marítimos. Los chilenos tienen también grandes inversiones en construcción, banca, industria farmacéutica, turismo, agro industria, control de aduanas, entre otros rubros. En cambio los peruanos no pueden obtener el mismo trato en Chile.

La inversión de empresas chilenas en Perú ha superado los $7,200 millones de dólares entre 1990-2009, de acuerdo a la Dirección General de Relaciones Económicas Internacionales de Chile. Mientras que la inversión privada peruana en Chile entre 1974-2007 es menor a $15 millones de dólares en total, de acuerdo al Comité de Inversiones Extranjeras de Chile. Una disparidad abismal. Hoy existen más de 300 empresas chilenas en Perú. Las inversiones chilenas se esparcen desde Lima, hasta Cusco, desde Pisco, Chincha hasta Paita y Arequipa. Hay rumores que incluso quieren comprar sitios históricos peruanos.

El flujo de empresas privadas de Chile hacia Perú ha ido en aumento desde 1990 cuando Alberto Fujimori comenzó a promover políticas de economía neoliberal que han entregado los recursos e industrias estratégicas de Perú a empresas extranjeras, sobretodo de Chile, Estados Unidos, Canadá, China y la Union Europea.


El TLC entre Perú y Chile

Un tema importante dentro de este escándalo es el Tratado de Libre Comercio (TLC) entre Perú y Chile. Este acuerdo comercial -copiado en parte del abusivo modelo estadounidense- favorece a las empresas privadas chilenas porque la Constitución de Perú concede igualdad de condiciones a inversionistas extranjeros y peruanos, dentro del territorio peruano. Pero nuevamente, las empresas peruanas no recibirán el mismo trato en Chile.

Increíblemente, Alan García ha firmado este TLC en 2006 sin la aprobación del Congreso de Perú, entrando en vigencia desde marzo de 2009. Sin embargo el debate sobre la constitucionalidad del mismo sigue en proceso. Incluso ahora hay políticos de derecha como Carlos Ferrero Costa -primer ministro durante el gobierno pro libre comercio de Alejandro Toledo- que reclaman por un retiro de Perú del TLC con Chile:
"Hay que eliminar cinco o seis palabras de la Constitución que dicen que la inversión extranjera tiene el mismo trato que la nacional. Esa es una señal clarísima y más importante que si los chilenos están comiendo cebiche. Debemos agarrarles el bolsillo, que es lo que les duele. Perú podría retirarse del TLC y quedar con el acuerdo de complementación económica."
La ministra peruana de la Producción, Mercedes Aráoz –una defensora inexcusable de los tratados de libre comercio- ha respondido rápidamente con el mismo discurso que utilizó cuando promovió el riesgoso y abusivo TLC con Estados Unidos:
"Hay que tener mucho cuidado con las propuestas que se hacen pues suspender un acuerdo comercial no solo afectaría a los países vecinos sino también a nuestros propios productores locales y al empleo nacional […] Tengamos mucho cuidado con las propuestas envalentonadas por chauvinismos y más bien preocupémonos porque los productores nacionales no se vean afectados, así como los puestos de trabajo"
Aráoz no dice es que el actual modelo peruano -fronteras abiertas para las corporaciones extranjeras- es el peor ataque a la seguridad nacional de Perú, mucho peor que un caso de espionaje de un civil asimilado a la carrera militar.

Por un lado Perú denuncia diplomáticamente a Chile por espionaje, por su armamentismo o por la frontera marítima ante la Corte Internacional de La Haya. Pero por otro lado el TLC y las facilidades a empresarios chilenos presenta al gobierno derechista de García como pro-chileno, algo que ya ha sido denunciado por la oposición peruana.

Para disimular posibles intenciones del gobierno peruano, Mauricio Mulder líder del partido político APRA del gobierno de García, ha recordado el lunes pasado en una radio de Lima del "peligro" que significa para Perú que el posible futuro presidente de Chile sea Sebastián Piñera, uno de los inversionistas chilenos más importantes en el mercado peruano:
"Sabemos que uno de los principales inversionistas en Perú es un señor que probablemente sea el próximo presidente de Chile dentro de poco, el señor Sebastián Piñera. Entonces va a ser ya no sólo jefe de Estado sino él mismo el primer inversionista chileno en Perú, y eso va a generar una sensación de dificultad y va a obligar a que el gobierno revise la presencia chilena tan activa en nuestro país. Una inversión tan grande es positiva pues un poco impide que ellos pudieran tener una acción bélica destructiva porque eso sería en parte también autodestructiva."
Mientras tanto, el diario estadounidense Wall Street Journal –un fuerte defensor del libre mercado y los TLC- asegura que esta crisis diplomática no producirá un conflicto bélico ni un riesgo comercial. WSJ menciona un reporte de la empresa consultora Eurasia Group que es una empresa de espionaje pero es privada por eso nadie se queja, y anuncia la poca posibilidad de una disputa armada, o de efectos negativos en el comercio entre ambos países, dados los fuertes incentivos que tienen ambos lados para disminuir la tensión en un corto plazo.


Bachelet y las elecciones

La presidenta de Chile había mantenido silencio sobre este caso hasta ayer lunes, cuando reclamó por los ofensivos comentarios del presidente García y miembros del gobierno peruano. De ser cierta esta denuncia la presidenta Michelle Bachelet podría haber estado informada, por eso su silencio hasta el momento crea dudas. Al respecto el bloguero peruano Javier Fernández escribe en Lima:
Por sentido común y línea de tiempo podemos deducir que la Presidente de Chile si sabia del espía peruano. Los medios de comunicación dan a conocer que el trabajo [de Ariza] a favor de Chile –probablemente- empezó en la Agregaduría Militar de la Embajada de Perú en Chile en el año 2003. En el mismo año 2003, Bachelet es salpicada por un escándalo de espías en Argentina. No hubo renuncia. Ella mantuvo su puesto de Ministra de Defensa. Una reacción natural es que ella pidiera información de todos los espías que tenían operativos. Es fácil de explicar su silencio pues ella, muy probablemente, tenía conocimiento real del espía peruano.
Mientras que Carlos Basombrio, un analista político en Lima declara a The Miami Herald que no hay dudas que Chile espía a Perú, pero que no cree que las autoridades del gobierno actual de Chile estén involucradas. “En Chile las fuerzas armadas son bien autónomas, es posible que ellos hagan esto sin el conocimiento de las autoridades civiles.”

La presidenta chilena se cuida de no intervenir demasiado en este caso, que bien podría ser un truco electoral elaborado entre grupos empresariales peruanos y chilenos con el fin de apoyar al candidato derechista Sebastián Piñera, hasta hoy favorito en las encuestas.

Conviene mucho a los sectores de poder en Perú y Chile que gane el derechista Piñera, un economista educado en EEUU y conocido por casos de corrupción y abuso empresarial, ataques contra pueblos indígenas de Chile, defensa de la impunidad de genocidas de la dictadura de Pinochet y por supuesto del modelo económico neoliberal estadounidense.

Piñera es el candidato de "mano dura" cuando se trata de relaciones internacionales. Ha prometido una política exterior que defienda los intereses chilenos sin tregua. Por ejemplo, Piñera dice que a Bolivia ni se le ocurra pedir una salida al mar, pero ellos podrán usar los puertos de Chile siempre y cuando paguen el precio adecuado. Tambien Piñera cree que los derechos de los inmigrantes peruanos no son prioridad de loc chilenos, primero son los chilenos. Mientras tanto, los candidatos de centro izquierda como Eduardo Frei y el sorpresivo Marco Enriquez, se muestran cautelosos en el tema fronterizo, pero apoyan a Brachelet en la negación del espionaje.


Espía pobre

Víctor Ariza Mendoza, el supuesto espía peruano al servicio de los militares chilenos, es un técnico inspector de la Fuerza Aérea de Perú que solo podría tener acceso la información más importante de esa institución con apoyo de otros. Ariza era apenas un empleado en la Agregaduría Militar de la Embajada de Perú en Chile en el año 2003, pero aparentemente logro tener una mayor responsabilidad recientemente, segun el analista peruano Pablo O'Brien:
Por esos días, Ariza quien había servido durante el 2005 y 2006 en el Ala Aérea Número 5 (con cede en Iquitos), acaba de ser destacado a la estratégica sección de Planes de la Dirección de Inteligencia de la FAP (DIFAP). Tal posición le permitía acceder a información sumamente sensible para la seguridad nacional.
De acuerdo a la prensa de Lima, Ariza habría estado recibiendo entre $5,000 y $8,000 dólares al mes, desde 2002 cuando habría sido reclutado por militares chilenos de medio mando.
El militar –quien, según RPP, habría admitido su falta– prestó servicios en la Agregaduría Militar de la Embajada de Perú en Santiago, en el año 2003, y no se descarta que desde esa fecha se haya dedicado a vender información secreta. Por ese trabajo habría estado cobrando entre US$5,000 y US$8,000 mensuales a través de una agencia de envío de remesas.
Es decir Ariza habría recibido hasta $96 mil dólares al año durante siete años, y los pagos se habrían hecho vía Western Union. Se trata entonces de un sistema de espionaje bien torpe –usar un servicio de envíos internacional no tiene nada de secreto- o acaso el servicio de inteligencia peruano está realmente atrasado, como para no darse cuenta del caso durante todos estos años.

Actualización: leer la hipótesis de Pablo O'Brien quien asegura que la inteligencia peruana ya sabía de las andadas de Ariza.

Hace poco la TV de Lima mostró una entrevista a la madre de Víctor Ariza, en una humilde choza en el puerto de Huacho, ubicado al norte de Lima y donde la miseria de la mayoría solo se explica por la injusta distribución de la riqueza y los recursos. En la casa inconclusa de piso de tierra y paredes de ladrillo, la hermana de Ariza dijo que su familia hará una colecta comunal para contratar a un abogado para la defensa de su hermano, hoy preso en un penal de máxima seguridad de Lima donde pasaría hasta 25 años de cárcel de ser condenado.

Posiblemente la condena no ocurra, considerando las conexiones de Ariza con el actual gobierno aprista de García.


Credibilidad de Alan García y papel de Estados Unidos

Lo peruanos tenemos que estar alertas no solo de los espías peruanos a favor de Chile, sino de la veracidad y credibilidad de nuestras autoridades. Alan García finge ahora de un nacionalismo al denunciar este supuesto caso de espionaje, pero hay que recordar bien.

No quiero sonar repetitivo pero sabemos que Alan García es un individuo con poca moral y escrúpulos, alguien que prefiere bombardear comunidades indígenas –matando civiles y policías- que sentarse a dialogar con ellos. Prefiere promover un modelo de desarrollo egoísta y destructivo, que buscar la igualdad de oportunidades para los peruanos. Es alguien quien prefiere subastar los recursos naturales de los peruanos a corporaciones extranjeras, y firmar un TLC tan entreguista con EEUU -el fuerte aliado de Chile desde Pinochet- antes que defender los intereses de Perú y los peruanos, o proteger el medio ambiente.

Además el caso Ariza promueve un sentimiento nacionalista de última hora -oficialista y de doble cara- que ayuda a promover la imagen de un candidato marioneta como Edwin Donayre en Perú. Según el periodista peruano Augusto Álvarez Rodrich, el nacionalismo repentino de García se explicaría por la presión de un grupo de su gobierno:
En este sentido, la difusión de la noticia favorecería, en este momento, el enfoque de quienes defienden esa agenda al ayudar a que el presidente ceda más fácilmente en algunos de sus puntos. / Por ejemplo, el general Edwin Donayre, quien el domingo se lanzó con todo por un mayor peso militar en el país. De paso, imposible olvidar en este contexto que su reciente libro ‘El silencio de los héroes’, presentado en junio pasado, se publicó con el auspicio de la Universidad Alas Peruanas, fundada por suboficiales FAP –como el espía Ariza– y hoy en la picota.
El general Donayre es un posible candidato presidencial en las elecciones de 2011, es un personaje caricaturesco propio de la circense política peruana, quien surgió del anonimato gracias a un ataque anti-chileno hace casi un año, cuando borracho dijo que de haber un conflicto, los chilenos solo deberían salir de Perú en ataúdes o bolsas de plástico.

Al final, el caso Ariza terminará como parte de la larga historia de odio y amor entre los vecinos desconfiados Perú y Chile, como lo describe parcialmente CNN y otras cadenas internacionales:
Chile y Perú tienen una historia de enemistad, habiendo peleado en la Guerra del Pacifico desde 1879 hasta 1883. Sentimientos encontrados quedan hasta hoy.

Las dos naciones casi van a la Guerra en 1975, cuando el líder izquierdista peruano Juan Velasco, apoyado por Cuba, quería invadir Chile, liderado entonces por el general derechista Augusto Pinochet. La invasión fue suspendida, y Velasco fue derrocado por un golpe un poco después.
CNN se "olvida" de explicar que el golpe contra Velasco fue ejecutado por Francisco Morales Bermúdez, un militar peruano de origen chileno. Igualmente ese golpe fue planeado y apoyado por EEUU a través del Plan Cóndor, el cual permitió el derrocamiento y aniquilamiento armado de gobiernos y movimientos izquierdistas en Sur América. Uno de los logros del Plan Cóndor incluye la conversión de Chile de un país socialista a una nación satélite de los intereses de las corporaciones estadounidenses.

Los esquemas de inteligencia internacional siguen asombrando. La denuncia del caso Ariza fue publicada inicialmente por El Comercio, un diario cuyos propietarios del lado peruano –tambien es propiedad de El Tiempo de Colombia- tienen parientes chilenos. La denuncia fue promovida por Correo, un diario que apoya abiertamente la candidatura presidencial de Piñera.

Perú denuncia a Chile por espionaje, pero se calla acerca de la influencia de EEUU en el armamentismo chileno. Alan García no quiere denunciar el papel estadounidense en esta crisis, luego de firmar un TLC con EEUU que entrega el país a las empresas de ese país, un acuerdo comercial corrupto que ya ha causado tragedias humanas como Bagua. Igualmente EEUU tiene una creciente influencia militar en Perú.


Patriotismo no sirve dicen

No puede Alan García exigir a los mal pagados militares peruanos que no caigan en la debilidad criminal y cobardía de vender secretos militares a los chilenos. No es una excusa pero en Perú de hoy, uno de los sentimientos más devaluados es justamente el nacionalismo, el amor por la patria, el patriotismo.

Desde hace tres décadas el sistema educacional y político dominante, seguido por los medios de comunicación bombardean a los peruanos con la estúpida idea que la globalización lo justifica todo, que es inminente, necesaria, inevitable, que las fronteras no significan nada cuando se trata de atraer la inversión privada. El patriotismo es enemigo del desarrollo, dicen.

Los gobiernos de Fujimori, García y Toledo nos han convencido en estos lustros, que es más importante el negocio que los derechos humanos, el capital que el trabajador, las ganancias monetarias que la dignidad y seguridad nacional, el progreso de pocos que el beneficio de todos; el consumismo que la protección del medio ambiente. Ahora se quejan de un espía de segunda.

Repito, les conviene a los grupos de poder en Perú -quienes pusieron a García en la presidencia peruana junto a sus aliados derechistas- que un gobierno derechista como de Sebastián Piñera gane las elecciones en Chile. Es que son sus amigos pues.

Dentro de la oleada izquierdista suramericana, un derechista Chile se uniría a los solitarios Colombia y Perú dentro del eje de influencia de EEUU en la región, de oposición a la creciente influencia socialista de Venezuela, Bolivia, Argentina, Ecuador y de alguna forma Brazil.



Para considerar


El periodista radial y bloguero peruano Jaime del Castillo hace un resumen de comentarios y agrega un análisis interesante. Este es un resumen de sus conclusiones.

Además ver reportes de la prensa de Perú y Chile al inicio de este caso, y algunas reacciones de los blogs de Chile.



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5 comments:

  1. LA “CHILENIZACIÓN” DE UNA CRISIS PERUANA Y LA ALTERNATIVA HUMALA

    1. Los datos son claros: la crisis internacional ha afectado fundamentalmente al sector manufacturero peruano en un orden del 8 al 10% de decrecimiento. El sector manufacturero está representado principalmente por gremios como ADEX, la Sociedad Nacional de Industrias (SNI) y los pequeños y medianos empresarios peruanos (Gamarra). Se trata, entonces, principalmente de que es el capital local el que ha cargado todo el peso de la crisis internacional ante la incapacidad del gobierno para darle alguna solución.

    2. Y no solo es eso: como consecuencia de ello las cifras de empleo han caído estrepitosamente, junto con el desarrollo industrial. Demás está decir que esto significa también un decrecimiento en otras áreas como nutrición, salud y educación. Y por si fuera poco, el agro peruano, el principal sustento de la mayor parte de la población, ha sido completamente abandonado por el actual gobierno. Baste recordar el famoso “TLC hacia adentro” el cual hasta ahora ni se ha pensado en explicar en qué puede consistir.

    3. Sin embargo, como contraparte a esta realidad, tenemos al sector de la CONFIEP quienes agrupan a todos los beneficiarios del modelo neoliberal alanista, entre los que están los únicos que no se han visto afectados mayormente por la crisis internacional: las mineras, las constructoras, las explotadoras de recursos hidro-energéticos, etc. Este es el gran capital nacional, los más poderosos, y todos convenientemente asociados a las transnacionales, muchas de ellas chilenas.

    4. Este sector empresarial sí se encuentra en estado de ganancia y boyante, con la diferencia que es el que menos aporta al desarrollo nacional, pues la mayor parte del dinero que obtiene se va al extranjero. Es decir, solo generan un poco de efectivo el cual coloca en manos del gobierno para su repartición (cosa que, como es de entender, termina solo en corrupción).

    5. Esta situación parece que ya no da más. El modelo neoliberal alanista (que coloca todos los huevos en la canasta de un grupo de ricos pero no de todos) ha llegado a su límite y un gran sector del empresariado peruano no-CONFIEP ha decido que es necesario decirle al gobierno que tiene que cambiar esa errada concepción.

    6. El caso forzado y mediático del “espía” se explica así como un llamado de atención de estos sectores afectados por la crisis y la inacción, en el sentido de advertir que no están de acuerdo con un TLC con Chile en las condiciones actuales. Numerosos voceros (representados principalmente por Carlos Ferrero) están insistiendo desde hace tiempo en este planteamiento.

    7. ¿Qué consecuencias podría traer esta crisis en la que se ha empujado al ejército para que sea partícipe? Entre las muchas que se pueden especular hay una que creo que hay que resaltar: la posibilidad que cierto sector empresarial, no contento con el modelo alanista, se adhiera a la candidatura de Humala.

    8. Si Humala es lo suficientemente suspicaz e inteligente (cosa que lo es) se dará cuenta que su posición beneficia a un gran sector empresarial, pues puede llegar a un acuerdo que defienda al capital eminentemente nacional. Si reorienta su discurso y acepta el apoyo de dichos empresarios su llegada a Palacio sería, no necesariamente un cambio de modelo, pero sí su redireccionamiento, de modo que no se incline por una economía básica de extracción de recursos (economía colonial), que es la que sostiene Alan, sino hacia una que propicie el desarrollo manufacturero en especial, cosa que genera un inmediato elevamiento del empleo.

    9. Por todo lo expuesto me atrevería a augurar una auspiciosa alianza entre el humalismo y el empresariado industrial manufacturero, que puede dar excelentes resultados en materia de desarrollo real y no solo en materia de dinero producto de extracciones (que es lo único que produce este modelo neoliberal alanista).

    Muchas gracias.

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  2. cada vez peruanista demuestras que no tienes la menor idea de lo que hablas

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  3. Interesante hipotesis que de todas maneras crea interrogantes. Como esta ocurriendo en todo el mundo, los intereses nacionales estan siendo reemplazados por intereses de las corporaciones multinaciones. La influencia economica de Chile en Peru tiene de hecho, mucho que ver con la intencion de EEUU de mantener su hegemonia continental.

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  4. QUIÉN GANA Y QUIÉN PIERDE: CONSECUENCIAS DEL MINI GOLPE DE ESTADO

    A resultas de la noticia sobre el espía divulgada a los medios (a espaldas de la política oficial del Estado) por cierto sector de las Fuerzas Armadas (en un asunto que normalmente se mantiene en reserva) se ha visto profundamente afectada la orientación principal del gobierno de García, cosa que ha obligado a dar un giro fundamental en sus principales tesis sobre el manejo de la economía y del país. A continuación hacemos un primer balance de quiénes ganan y quiénes pierden con esto.

    1. GANA EL CAPITAL NACIONAL. Los capitales nacionales que no están asociados a las grandes transnacionales (principalmente los vinculados a las actividades que representan organizaciones como ADEX, la SNI, y la pequeña y mediana industria como Gamarra, a lo que se suma el agro tradicional) se sienten hoy reivindicados y con el ánimo para reafirmar lo que desde siempre han venido sosteniendo. Se presume que, dados los resultados, detrás de esta movida deben estar dichas fuerzas.
    PIERDEN LOS GRANDES CAPITALES ASOCIADOS. Representados mayormente por los planteamientos de la CONFIEP, quienes han sido co-gobernantes con Alan García bajo el supuesto que lo que es bueno para el gran capital mundial es bueno para el país. Sin embargo, la caída de Lehmann Brothers demostró que aún los más sagaces y entendidos empresarios pueden poner en peligro la estabilidad de una sólida economía, por lo que no era raro que eso mismo pudiera ocurrir en el Perú.

    2. GANAN LAS IDEAS NACIONALISTAS. Las “viejas” tesis como “sectores estratégicos” y “seguridad nacional” han resucitado súbitamente y han tenido que ser asumidas por el gobierno, a contramano de lo que se ha venido sosteniendo durante los últimos 20 años, desde la implantación del modelo neoliberal por el gobierno fujimorista.
    PIERDEN LOS POSTULADOS NEOLIBERALES, que son aquellos que han permitido la concepción anti nacionalista y globalizadora, en la que teóricamente el capital no tiene banderas ni fronteras, es neutral y se ejerce sin restricciones de ningún tipo, sin límites ni cortapisas.

    3. GANAN LAS FUERZAS ARMADAS. Desde la implantación de la concepción “globalista” un principal obstáculo era la vieja idea de la función de las fuerzas armadas. Se decidió darles un simple papel policial y se procedió a su desactivación y a la venta de los cuarteles. A esto se sumó la restricción presupuestal a lo mínimo vital, la supresión de la obligatoriedad del servicio militar y la suspensión de la compra de material bélico. Se intentó hacerlas lo más sumisas posibles a los intereses del capital por encima lo que estipulan sus funciones. Hoy necesariamente tendrán que ser reivindicadas y repotenciadas.
    PIERDEN LOS MILITARES AMIGOS. Aquellos que, por cercanía con el poder de turno, se avienen a todo lo que el Ejecutivo ordene, así eso vaya en contra de su institución.

    4. GANA HUMALA. Indudablemente que quien políticamente ha salido victorioso en todo es el movimiento humalista, quien ve cómo ahora todas las líneas políticas esgrimen los mismos argumentos que ha venido repitiendo desde su nacimiento. Eso significa que han dejado de ser el “antisistema” y ha pasado a ser la línea correcta, con lo cual se convierte en la primera opción sensata para el 2011. Solo le falta adecuar su discurso con lo que los sectores económicos peruanos, no asociados al capital extranjero, requieren para tener el apoyo suficiente.
    PIERDEN LAS DERECHAS. Las posiciones fujimoristas y pro sistema como Castañeda y el PPC salen perdiendo por carecer de una ideología propia. Incluso algunas cometen el error de persistir en la política de “cuerdas separadas” (Keiko y Lourdes Flores en RPP, entrevista del 19 de noviembre) cuando, el mismo día, el Canciller decreta el fin de dicha teoría. Estos movimientos políticos han basado su poder en el apoyo al gran capital neoliberal y ahora no encuentran la línea salvadora para enviarle un mensaje al pueblo.

    Muchas gracias.

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  5. Señor Peruanista:

    PRIMERAS SEÑALES DE UN CAMBIO RADICAL: ADIÓS ALTLC CON CHILE

    1. No es casual que solo ADEX se esté manifestando públicamente sobre el tema espía. Primero con su apoyo total, mediante comunicado, a la posición del gobierno (que ahora es anti chileno). En segundo lugar con las declaraciones de Silva Martinot al anunciar el desbalance de 300 millones de dólares en el comercio bilateral con dicha nación.

    2. Ningún otro gremio se ha pronunciado aún. ¿Será casualidad?

    3. Por otro lado se sigue dando un giro de 180 grados a la concepción económica del anterior decenio. Tesis como las de “cuerdas separadas” han sido abandonadas por el gobierno de García, el más neoliberal de la historia del Perú hasta la fecha. Incluso uno de los padres de dicha teoría, Alfredo Ferrero, ha declarado abiertamente (en RPP) desconocer a su “hijo” diciendo, ahora, que sí hay relación entre los negocios y la política. ¡Sinceramente sorprendente!

    4. Pero hay otras tesis neoliberales que vienen desde la época del fujimorismo que también están cayendo: la de Chile como un modelo a seguir, la política económica de Boloña y los “Chicago boys”, la de la no existencia de los “sectores sensibles”, la de que “el nacionalismo es malo y obsoleto” y que ya no es moderno hablar de “defensa nacional”, la de inversiones a rajatabla vengan de donde vengan (pues el capital no tiene bander ni nación), la de que las fuerzas armadas deben estar dedicadas solo a la seguridad interna y muchas otras más.

    5. Pero todo apunta a que la madre del cordero de este lío es, a todas luces, el TLC con Chile. Súbitamente toda la política del gobierno cambia y ahora, desde la margen opuesta, declara que no es beneficioso para el Perú (después de haber sostenido que era lo mejor, tanto que no lo pasaron por el desprestigiado Congreso de “lavapiés, mataperros”, etc.). Se dice que este tratado le da un privilegio a las empresas chilenas y que eso es un exceso (porque le da igualdad de condiciones que a las peruanas).

    6. Entonces, viendo las cosas desde ese ángulo es cómo se puede entender todo el engranaje. Fuerzas internas del Perú (económicas y militares) deciden oponerse abiertamente a la línea CONFIEP-Alan y a su orientación minero-extractora con privilegio al capital extranjero y no han encontrado mejor forma que bajándole una llanta, lo cual ha traído el replanteamiento de toda la estrategia de manejo interno de las inversiones, principalmente chilenas. Un primer paso ha sido acabar con el TLC con dicha nación en vista del perjuicio que representa para las empresas manufactureras y exportadoras peruanas.

    7. La excusa ha sido el tema del “espía”, pero pasado el momento de “patriotismo forzado” y las poses para la prensa vendrá el sesudo análisis y se descubrirán las cosas tal como son. Mientras tanto nos envían uno de sus sicosociales (los pistachos) para ir distrayendo y relajando al pueblo, hasta que los “blancos” se pongan de acuerdo sobre cómo se deben repartir los beneficios del Neoliberalismo en el Perú.

    8. Por último, es sorprendente ver cómo gente que defendió y apadrinó tesis ultraliberales ahora niegan radicalmente que éstas sean buenas y coherentes, tal como se desprende de lo dicho por Alfredo Ferrero, al ser enfático al decir que “las tesis de cuerdas separadas no tienen sentido, pues no se puede separar los negocios de la política”. ¿Tuvieron que pasar diez años y la intervención de ADEX para que este señor se diera cuenta de ello? No lo creo. Lo que pasa es que todo depende de qué se gana y qué se pierde con lo que se dice. Tal como lo hacen los abogados.

    Muchas gracias.

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