¿Qué pensarías si en tu país una mujer muriera por cada 416 partos? Imagina si toda la población de mujeres de Washington, DC, fuera esterilizada a la fuerza por el propio gobierno de EEUU? Si pensabas que las 2,500 víctimas que causó la negligencia de Bush durnate el huracán Katrina fue un signo de racismo, imagina las 3,500 personas indígenas y afro descendientes que mueren cada año en Perú debido a la negligencia del gobierno peruano.
Soldados indígenas peruanos protegen edificios de influencia hispana y francesa de la iglesia católica en la plaza principal de Lima. Foto Reuters, 7 de julio de 2009.Estoy refiriéndome al mismo país cuyo modelo económico -importado e impuesto desde EEUU y Europa- es elogiado por la prensa al servicio de las multinacionales y por organismos prestamistas como el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional. Perú dice ser una de las economías de más rápido crecimiento en América Latina, con más de $34 mil millones de dólares anuales en exportaciones de materias primas
Como señaló la BBC recientemente, unos 250 niños indígenas han muerto este año en Perú, por culpa del intencional descuido del centralista gobierno peruano, durante una intensa ola de frío en los Andes del sur de Perú. El número podría ser mayor en la medida que hay poblaciones en otras partes de Perú, donde casi nunca llegan autoridades o investigadores.
Un país que proclama abiertamente que goza de un crecimiento económico promedio del 6% en los últimos 7 años, es además uno de los principales productores mineros del mundo, es quinto productor mundial de oro, tercero en plata y de muchos otros recursos naturales. Sin embargo, Perú se niega a proporcionar la atención básica de salud y vacunas para los niños andinos y amazónicos que se mueren de enfermedades prevenibles.
¿Cómo puede alguien decir que esto es progreso? ¿Por qué los pueblos indígenas de Perú siguen viviendo bajo una espeluznante pobreza extrema? En algunas regiones peruanas la miseria es tan alta como el 90% de la población.Estamos hablando de unos 200 mil peruanos asesinados en las recientes tres décadas, con cientos de miles de heridos y sin contar los muertos por crímenes comunes, que son muchos miles más. En un país de 28 millones de personas, esto es un promedio de un muerto por cada 140 peruanos o más. Una tragedia que pocos denuncian.
Mientras que hoy Perú conmemora el 188 aniversario de la supuesta independencia del colonialismo hispano, nosotros los pueblos indígenas del Perú recordamos una vez más que esa "independencia" no ha significado un cambio ni mejora para nuestras comunidades, quienes siguen siendo explotados y abusados.
La creación de Perú como un país no ha significado mejoras significativas en nuestras condiciones de vida o en el respeto de nuestros derechos civiles. Perú ha sido gobernado y controlado por siglos por una pequeña elite de criollos o españoles nacidos en las Américas, así como descendientes de inmigrantes europeos que hoy todavía siguen llegando a Perú. Esas elites han logrado la protección de poderes imperialistas de España, luego de Inglaterra y Francia, y ahora de Estados Unidos y la Unión Europea.
A esos grupos de poder se han unido peruanos que se olvidan de su origen y continúan la explotación para beneficiarse del sistema de abuso humano, vencidos por la corrupción y la falta de identidad. Esa división étnica y clasista heredada del colonialismo, sigue envenenando hoy a la nación peruana. El racismo es una de las peores consecuencias de este proceso histórico inconcluso que se inició con la invasión hispana.
En ese proceso, los pueblos indígenas y afro descendientes de Perú han sido históricamente abandonados a su suerte por el gobierno de Lima, excepto cuando se trata de guerras y conflictos internos, los primeros en defender la bandera roja y blanca son los más pobres peruanos.
Los planes de gobierno en Perú han sido diseñados para mantener en la pobreza y dependencia a negros y cobrizos peruanos, mientras se favorece a las elites. De esta forma ellos aseguran el control y evitan a toda costa cualquier reforma que termine con ese sistema injusto de explotación humana. Para probar esto podría mencionar los eventos de los últimos siglos, pero voy mencionar lo que está ocurriendo en Perú en las últimas tres décadas.
A pesar de siglos de mestizaje racial y cultural, la mayoría de los peruanos somos de origen indígena y afro descendiente, incluyendo a los mestizos o nativos mixtos que llegan a ser más del 80% de la población más el 10% de origen africano, somos la gran mayoría. El 10% restante está conformado de peruanos descendientes de europeos, asiáticos y árabes y otros grupos minoritarios.
Sin embargo el racismo contra la mayoría no blanca todavía influye en las políticas gubernamentales, la distribución de los recursos del país, las dinámicas sociales, los modelos de desarrollo económico y los planes de inversión del gobierno de Lima. El racismo en Perú se promueve no sólo desde la pequeña minoría de peruanos blancos y asiáticos, sino también dentro de los mismos pueblos indígenas o afro descendientes que rechazan sus raíces. Perú es hoy un país tan racista que los peruanos no se dan cuenta de la gravedad de ese problema.
El racismo del gobierno en el Perú se evidencia en sus acciones. Según un informe de Amnistía Internacional publicado el 9 de julio de 2009, un promedio de 240 mujeres indígenas mueren por cada 100.000 nacimientos en Perú. Es un nivel “escandaloso” asegura este informe asegurando que "casi el 60 por ciento de las comunidades [indígenas] registradas en el censo de [2007] no tienen acceso a un centro de salud." La investigadora de Amnistía Internacional Nuria García dijo:
"Las tasas de mortalidad materna en el Perú son un escándalo. El hecho de que tantas mujeres mueran por causas evitables es una violación de los derechos humanos. El Estado peruano simplemente hace caso omiso de su obligación de proporcionar a todas las mujeres peruanas de una atención sanitaria materna adecuada, independientemente de quiénes son y dónde viven. "Las tácticas -intencionales o no- de asesinato de los pueblos indígenas y afro descendientes en Perú van más allá de la imaginación. Se calcula que 31,555 peruanos han sido asesinados en los últimos 10 años como resultado de accidentes automovilísticos.
Estos accidentes ocurren principalmente en obsoletos caminos de los Andes, en pueblos pobres de la costa y los barrios pobres de la gran ciudad de Lima -en lugares donde casi no viven blancos- dejando más de 400,000 heridos cada año. Estamos hablando de gente pobre quienes si no mueren quedan discapacitados por un largo plazo, o para siempre.
Solamente en 2007 unos 3,500 peruanos murieron en accidentes de carreteras, es decir un promedio de 1 muerte por cada 8,000 peruanos o unos 292 muertos por mes. Es casi una tasa similar a EEUU que tiene una población 10 veces más grande, un extenso sistema de autopistas, con un promedio de 2 autos por familia y donde la gasolina cuesta 3 veces más barato.
El elevado nivel de muertes en las carreteras peruanas es causado mayormente por el elevado nivel de alcoholismo en la sociedad peruana, la falta de respeto a las normas publicas, el poco control, el aumento de la delincuencia, y el estado primitivo de las carreteras peruanas que han sido diseñadas hace más de un siglo.
Al gobierno de Lima, obviamente, no le importa mucho estos problemas. Mientras que el alcoholismo aumenta entre las poblaciones pobres de todas las regiones peruanas, alguien de las élites de Lima están beneficiándose de esa adicción. Conducir ebrio es una práctica común en las carreteras del Perú y la delincuencia también.
Para el gobierno de Perú no es prioridad el regular el transporte público -la mayoría de empresas peruanas de transporte masivo son pequeñas e informales- y cualquiera que visite Lima puede darse cuenta de la brutal y caótica forma de manejar de los peruanos, o las miserables condiciones que sufren los limeños pobres para movilizarse.
Parece que el bienestar y buen vivir de los peruanos no blancos no es un negocio rentable. Por eso el gobierno de Perú ignora que su población más pobre está muriendo por miles cada año, por causas prevenibles. La prioridad de los gobiernos neoliberales peruanos desde 1990, es proteger el nivel de vida y privilegios de los más adinerados peruanos, que son en mayoría descendientes de europeos.
Este modelo injusto es apoyado por Estados Unidos mayormente, y eso permite que los ricos en Perú vivan en condiciones de primer mundo y con la mejor infraestructura urbana del país, con los mejores servicios, los mejores hospitales y las mejores escuelas. Mientras que a menos de 5 millas de esos barrios cercados por muros, cámaras, y seguridad privada, hay niños indígenas y negros padeciendo de hambre vendiendo lo que pueden en las esquinas de Lima.
Mientras que la mayoría de peruanos viven con menos de $2 dólares al día, hay peruanos que pagan $400 dólares por una entrada para ver artistas extranjeros cantando en vivo, en el sector acomodado de Lima, una cantidad que es casi tres veces el sueldo mínimo en Perú. Hay casas en Lima que cuestan más de un millón de dólares y los autos más exclusivos del mundo son vendidos cada vez con más frecuencia en la capital de Perú.
Esta desigualdad ha ocasionado el aumento del crimen en las ciudades peruanas. En Lima, los peruanos recomiendan a los turistas no tomar cualquier taxi por el riesgo de ser robados por los mismos choferes. Sacar dinero de un cajero automático en la noche es un acto de suicidio en muchas ciudades peruanas. Los robos de viviendas, autos y transeúntes son tan comunes, que es imposible dejar las casas sin vigilancia y algunas calles han sido cercados por los vecinos. Las pandillas juveniles aumentan cada día, y el consumo de drogas ha aumentado más del 250% en las escuelas peruanas en 2008.
En Trujillo, la segunda ciudad más grande de Perú y donde la mayoría de la población son de origen indígena muchik (o mochica, chimú) unos 45 civiles han sido asesinados en el último año. Se trata de asesinatos extrajudiciales por escuadrones de la muerte que tienen vínculos con la Policía Nacional, y con el partido de gobierno APRA. Estos crímenes se han justificado como "daños colaterales" en la lucha contra el aumento de la delincuencia, en una región donde se afirma haber logrado uno de los mayores crecimientos en el auge de la agro industria de Perú.
Como no se puede hablar de racismo cuando las autoridades peruanas prefieren ver a nuestros niños nativos morirse, antes que construir hospitales y viviendas básicas. La ambición por dinero y la corrupción han enceguecido a los políticos peruanos, quienes no construyen mejores autopistas seguras, ni mejoran la educación pública ni los problemas de adicciones sociales, porque no les importa nuestros pueblos, que es de ellos.
La solución ideal para los racistas del gobierno peruano no es ayudar a los pueblos indígenas y afro descendientes a superar su nivel de vida, sino matarlos o evitar que nos reproduzcamos. Respaldado por el mito de la sobrepoblación, el gobierno de Perú ha reducido la tasa de natalidad en 5 puntos en ocho años, un logro impresionante que ha sido celebrado por el Banco Mundial, el FMI y otros organismos reguladores de los países ricos.
Ahora usted puede pensar que estoy exagerando pero considere esto: en la década de 1990 y durante el régimen de Alberto Fujimori, más de 300,000 las mujeres indígenas y 22,000 hombres indígenas fueron esterilizados después de haber sido amenazados, coaccionados, y manipulados con "incentivos económicos". Se trata de la misma gente que para el presidente Alan García "no son ciudadanos de primera clase" sino salvajes que se oponen al progreso del país. Es común escuchar a los peruanos de Lima, hablar con este tipo de adjetivos de sus hermanos andinos y amazónicos rurales.
Cuando dirigentes indígenas -incluyendo la congresista quechua Hilaria Supa- y activistas de derechos humanos protestaron por estas esterilizaciones racistas, el gobierno abrió un inútil proceso de investigación. A fines de junio de este año, el gobierno de Alan García ha decidido cerrar la investigación sin sancionar a nadie. La empresa que financió ese programa es Population Research Institute (PRI) de EEUU, la cual todavía se está funcionando, en parte financiada con fondos del gobierno estadounidense.
Otra de las regiones peruanas que han visto una bonanza de la agro industria es Ica y los valles del sur de Lima, en la costa de Perú. La mayoría de la población en esas áreas son indígenas y especialmente afro descendientes. Desde el terremoto de 2007, los más pobres siguen viviendo en chozas y casas hechas de materiales desechables, y la delincuencia aumenta a pesar de que cientos de millones de dólares en ayuda internacional llegaron a Lima desde el exterior, pero nunca llegaron a esta región.
A pesar que el nivel de empleo ha aumentado en esos valles, estamos hablando de trabajos temporales y mal pagados. Esto ha conducido a casos de abusos laborales, porque la justicia peruana casi nunca favorece a los trabajadores pobres, especialmente si los empleadores son blancos, como es el caso de la mayoría de empresas de agro exportación. Para empeorar las cosas, Perú no tiene una ley nacional de trabajo y 75% de los empleados son informales o contratados por agencias temporales las que casi nunca respetan los derechos laborales.
Lima ha sido por siglos el centro del poder colonial y republicano, del racismo centralista que hace que hasta hoy se mire con desprecio a las regiones del interior de Perú, las llamadas provincias. Hoy la ciudad de Lima se beneficia de los tratados de libre comercio firmados por Perú con países desarrollados, con tasas de pobreza alrededor de un 35% de la población, Mientras tanto la mayoría de las regiones andinas siguen sufriendo una media de 77% de pobreza, sin signos de cambio en el futuro cercano. Estamos hablando de estadísticas oficiales, imaginemos lo que podría ser la realidad.
Esta tendencia centralista de abuso y violencia contra los pueblos andinos y amazónicos, tuvo su peor apogeo en los años de violencia interna de Perú. En las dos décadas que siguieron al régimen del militar Francisco Morales –puesto en el poder como parte de la Operación Cóndor de EEUU- una explosión violenta de conflictos internos ocurrió en Perú.
Los enfrentamientos entre las guerrillas maoístas y marxistas de Sendero Luminoso y el MRTA, contra las fuerzas armadas y policiales del gobierno, y los grupos paramilitares derechistas y apristas, se realizó no en Lima ni en las zonas de más poder económico, ocurrió en regiones de pobreza donde viven la mayoría de los pueblos indígenas. Casualidad no es.
La Comisión de la Verdad en Perú dice que el 75% de los muertos por ese conflicto fueron peruanos quechua hablantes –es decir indígenas en su mayoría. Pero el número de muertos indígenas debe ser mucho mayor, ya que dichos datos no incluyen a policías, militares y paramilitares que en su mayoría eran indígenas y afro descendientes. Se trataba de una guerra entre nativos y negros que se mataban, mientras las elites de Lima cercaban sus casas y los soldados peruanos vigilaban sus barrios. Al final, los mismos grupos de poder siguen en el gobierno desde entonces.
Estos son sólo algunos ejemplos de cómo el gobierno de Perú -que es básicamente un sistema de control político que trabaja bajo las ordenes las elites peruanas- continúa asesinando a sus poblaciones indígenas y afro descendientes. Lo hacen directamente o indirectamente, con una intención clara: continuar la dominación.
Porque estas muertes no afectan solo a las victimas, sino a sus familiares, amigos, a comunidades enteras. Un pueblo desmoralizado y aterrorizado es un pueblo sin alma, fácil de manipular, de controlar. Estamos hablando de unos 200 mil peruanos asesinados en las recientes tres décadas, con cientos de miles de heridos y sin contar los muertos por crímenes comunes, que son muchos miles más. En un país de 28 millones de personas, esto es un promedio de un muerto por cada 140 peruanos o más. Una tragedia que pocos denuncian.
Esto es racismo en su peor expresión: estas muertes no significan nada cuando las víctimas pertenecen a los sectores discriminados.
Entonces no sorprende cuanto el gobierno de Perú ignora el deterioro de la salud de millones de indígenas, los cuales están muriendo por culpa de la contaminación causada por las mineras y petroleras en los Andes y la selva amazónica. A ellos no les importa que los pueblos afro descendientes tengan altas proporciones de enfermedades prevenibles, ni que las cárceles peruanas tengan un alto porcentaje de presos negros, producto de la fatal violencia y consumo de drogas ilegales que inundan a las poblaciones urbanas afro peruanas.
Estas tragedias humanas son señales de que algo anda terriblemente mal en los cimientos de la nación peruana, donde un pequeño grupo puede controlar la vida y la supervivencia de millones de personas, y ellos pueden causar la muerte de tanta gente inocente o evitar todas acciones para prevenirlas.
Tampoco es casualidad que en las tres ultimas décadas Perú ha sido gobernado por gobiernos derechistas: desde Morales, luego Belaúnde, el primer turno de García –que fingió ser de izquierda pero fue un gobierno que construyó el terreno para el neoliberalismo- hasta Fujimori, Toledo y García nuevamente.
El mes pasado el mundo vio horrorizado los asesinatos de cientos de indígenas en Bagua, en la región amazónica del Perú. Muchos ignoraron que se trataba de una acción racista de genocidio, pero aquellos de nosotros que reconocemos nuestra herencia indígena, sabemos y estamos conscientes de nuestra historia. El mismo gobierno que se supone nos protege, en realidad ha cometido los ataques más sangrientos contra nuestros pueblos, varias veces. Por esta razón, no sorprende que el presidente García oculte el verdadero número de muertos en Bagua, y que no se disculpe públicamente por sus errores, menos aún hoy durante su discurso presidencial.
Hoy Alan García ha dado su discurso por fiestas patrias en el Congreso de Perú, que estaba parcialmente vació. El auto racista presidente peruano –descendiente de indígenas cusqueños por el lado maternal- ha sonado triunfalista, egocéntrico y desesperado por recuperar la credibilidad. Su aprobación nacional es de 20% y bajando.
Pero García no aprende y sigue mintiendo diciendo que en Perú la pobreza afecta a solo un 35% de la población. Preocupado por la evidencia de su fracasado modelo y entrando a su cuarto año de gobierno, García ha prometido una mayor inversión social en viviendas, carreteras y defensa pero puede ser muy tarde para sus intenciones. No se ha disculpado por sus acciones criminales en Bagua, ni por los niveles asqueantes de corrupción de su gobierno, ni por el genocidio de nuestras poblaciones rurales y de los barrios pobres urbanos. Debería renunciar.
Hoy la bandera roja y blanca de Perú flamea en las viviendas de los peruanos en Perú, y en la memoria de millones de peruanos en el mundo. Hoy es el día de celebración de las fiestas nacionales, pero los peruanos debemos recordar que aún no tenemos un país justo, unido y verdaderamente inclusivo. Todavía no.
Por lo tanto debemos tomar este día para reflexionar, honrar a nuestros caídos y a nuestros pueblos que han masacrados y desaparecidos durantes los últimos siglos, por poderes coloniales que no se preocupan por la mayoría de nosotros. Los peruanos debemos prometernos que vamos a cambiar de rumbo, y reemplazar esa triste historia de genocidio racista que hemos heredado, y construir un país donde el racismo no tenga lugar.
En caso contrario, Perú fracasará como nación y los pueblos oprimidos -indígenas y afro descendientes en mayoría- nos veremos obligados a reconsiderar a qué país estamos prometiendo lealtad.
A pesar que la mayoría de peruanos estamos muy orgullosos de nuestra nacionalidad, pero es muy difícil respetar y honrar a un gobierno que mata a nuestros niños, nuestras madres, nuestras hermanas, nuestros hermanos. Realmente difícil.
Para sobrevivir nuestros pueblos vamos a tener que cambiar este país, o vamos a tener que cambiar de patria con una segunda independencia.
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YA RETIRATE PERUANISTA...
ReplyDeleteLA CANTIDAD DE LECTORES DISMINUYE DIA A DIA...
Realmente das pena Peruanista...
ReplyDeleteTodo tu mensaje muestra resentimiento, odio, ira y desesperacion...ten por seguro que los peruanos no quieren lo que tu quieres...
No eres mas que un resentido social, que sueña con que el Peru se convierta en una Venezuela, con Ollanta a la cabeza...
PUES TEN POR SEGURO QUE ESO NUNCA VA A PASAR...
...NO LO PERMITIREMOS!!!
Peruanista, que podemos hacer los peruanos? Creo que mas que buscar un mesias deberiamos establecer un plan basico que la poblacion exija a los proximos gobernantes, una especie de 10 mandamientos, pero todos estarian de acuerdo en la bondad de 10 mandamientos del buen Estado, lo importante es proponer 10 cambios radicales en la Ley que impidan que se violen estos mandamientos en el Peru.
ReplyDeleteDe modo que permitan evaluar a la poblacion si el gobierno que eligio cumple con lo que necesita el Peru, y asi con el subsiguiente gobierno, porque dudo mucho que un solo proximo gobierno ponga al Peru en el lugar que merece todo el esfuerzo que ha hecho y hace la poblacion.
Separacion total de Poderes y autonomia de la Corte Suprema como en los Estados Unidos. (aproximadamente). Que sean PODERES. No titeres del Presidente. Mandar a la carcel a los Jueces Corruptos, quitarles los bienes obtenidos en el prevaricato. Creo que este es uno de los mandamientos que podran hacer posible un cambio en el largo plazo. Podrian ser vitalicios como en USA. Asi no tendran que temer al Gobierno de Turno.
Dejemos de buscar palabras que nos alegren el oido, sean estas "socialistas" "reformistas" "social democratas" "nacionalistas" "internacionalistas" "progresistas" No estoy en desacuerdo con los agrupamientos, pero el decir que pertenezco a uno de ellos no debe bastarnos, analicemos bien lo que proponen los partidos para luego evaluarlos sobre eso, asi dejaran de hablar generalidades, porque luego aunque hayan hecho desastres dicen que fueron el mejor gobierno.
Peruanista desarrolla una campaña por el desarrollo de una plataforma de cambios que deberia hacer cualquier nuevo gobierno.
Peruanista: felicitaciones por tu gran articulo que toca las llagas virulentas de los corruptos gobernantes del Peru y su seguidores embrutecidos por tanto leer/ver La Razon,El Correo,Magaly TV, Jaime Baily, 'La Paisana Jacinta' etc., etc. Miles de jovenes en Costa, Sierra y Selva respaldamos tus argumentos. Sigue adelante, que el Peru necesita de nuevas y valientes voces que digan la verdad y desenmascaren las mentiras que propalan los Fujimoris,Alan Garcias,Rafael Reys,Quimpers,Leon Alegrias, Mantillas...
ReplyDeletePeruanista hablas que la delincuencia en Perú sigue aumentando y pienso que estas equivocado, tampoco dire que ha disminuido, pero delincuencia hay y es algo siempre va a existir no solo en Perú sino en cualquier parte del mundo donde exista la maldad y las malas intenciones del hombre, creo que hace mucho tiempo que no vuelves, ya todos sabemos de lo mucho que te agrada hablar del racismo en el Perú y de todo ese resentimiento que tienes y que quieres difundir a través de tu blog, pero, deja de hablar tanta porqueria, eres libre de pensar y sentir lo que sea pero deja a la gente que busque sus propios pensamientos e ideales, no incites a la gente con tus mensajes sacarticos e ironicos, ademas creo que mucha gente se ha dado cuenta que eres seguidor de Humala y si pensaras lo que conllevaria que Humala fuera presidente(presidente que a su vez es racista y odia al pueblo chileno y que esta cargado de violencia), pues creo que no lo eligirias, asi como miles de peruanos mestizos, indigenas, afrodescendientes y blancos como tu dices catalogar a cada tipo de peruano, pareces separatista(el mestizo, el indigena, el afrodescendiente, el blanco) todos somos peruanos, no importa donde nacimos o que color es nuestra piel, somos peruanos y amamos el Perú, tengo la seguridad que la gente que te sigue solo vive resentida de su raza o situacion, y con resentimientos no vamos solucionar el pais, ah y te recuerdo y es algo que nunca menciones que en las provincias del Perú donde manifiestas que solo vive gente indigena creo que estas equivocado tambien vive gente descendiente de europeos que inmigraron a Perú hace muchos años y los hijos de estos a su vez cuando van a Lima o buscar un mejor futuro son marginados(no digo todos los casos) por mestizos como dices llamarlos, pero son marginados por el lugar de donde vienen, por su acento, no por su color de piel.
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