
Usualmente cuando comento acerca de películas acerca de Perú, lo hago con el afán de promocionarlas. Este blog es leído por más de 700 personas diariamente. De esa forma espero poder apoyar el trabajo de aquellos peruanos y de amigos de Perú que hacen películas que reflejan la realidad de nuestro país.
Desgraciadamente ahora tengo que escribir acerca de Máncora, una película peruana-española que peca de racista. Como ya es conocido en el mundo -una vergüenza- existe una tendencia "blanqueadora" en algunas producciones de cine hechas en Latino América. Esta películas presentan a los blancos de una forma positiva o de elogio y a los que no son blancos como objetos de ridículo y desprestigio. Por decirlo con calma.
El pasado 20 de enero se estrenó Máncora [mancorafilm.com] en el festival de cine Sundance, uno de los más importantes festivales de cine independiente en el mundo. Esta película es dirigida por el peruano Ricardo De Montreuil, un productor de MTV Latino y Mun2 quien dirigió anteriormente "La Mujer de mi Hermano" escrita por Jaime Bayly.
No he visto la película, pero he leído comentarios que he traducido y publicado aquí. Dicen que es una producción aburrida, que muestra la vida de unos atractivos limeños, sumergidos en drogas y sexo. En el filme Máncora --se comenta-- se presenta a los indígenas peruanos (o sea a la mayoría de peruanos) como gente mala, perversa, borracha y abusiva.
EL OTRO LADO DE PERÚEn este video grabado por el propio festival Sundance, el peruano De Montreuil responde a la pregunta acerca de su intención con esta producción: "Para mí, quiero mostrar el otro lado de Perú, que estoy familiarizado, yo antes iba a Máncora cuando era joven a surfear con mis amigos. La mayoría de gente cuando piensan de Peru, piensan en Machu Picchu, pero no saben que hay una cultura en la costa, y yo quería mostrar eso."
Es cierto, esta película muestra "el otro lado" de Perú. Un lado del cual cualquiera podría avergonzarse, pero que De Montreuil parece feliz en mostrar. Y es que está de moda para ciertos peruanos el hacer filmes y libros acerca de sus aficiones adictivas, perversiones y actitudes racistas. Pero aunque nos moleste, es un lado de Perú que existe. Y que esta película exhibe aparentemente para competir con el prestigio de Machu Picchu.
COMENTARIOS Y CRITICASQue dicen aquellos que ya han visto la película.
No cosas muy buenas.
El blog BloggingSundance escribe lo siguiente:
Sundance Review: Mancora
Posted Jan 29th 2008 7:02AM by Eric D. Snider
Filed under: Drama, Foreign Language, Independent, Sundance, Theatrical Reviews, Festival Reports, Cinematical Indie
When MTV Latin America honcho Ricardo de Montreuil made his first film, La Mujer de Mi Hermano, I thought (and wrote): Here is a man who ought to be making TV movies for Lifetime or Telemundo. His follow-up, the generic coming-of-age story Máncora, is more of the same -- selfish, gorgeous people having sex and lying to one another while undergoing a bland process of self-discovery.
Were it not for the sex and drugs, Máncora would be a completely forgettable movie. Never underestimate the power of sex and drugs to spice up an otherwise useless picture!
It's set in Peru (de Montreuil's native land), where Santiago (Jason Day) is a club-hopping, heavy-partying 22-year old who is having sex with an anonymous woman in a public restroom when he gets the call that his father has died. Wanting a break from Lima, he decides to take a road trip to the beach town of Máncora, where he can clear his head and do a lot of drugs and have some more sex with strangers -- you know, the usual grieving process. The first stage is denial, the second is anger, the third is cocaine.
Before Santiago can take off, he's visited by his beautiful stepsister Xime (Elsa Pataky) and her new husband Iñigo (Enrique Murciano). They live in New York but have flown to Lima to see Santiago. He has rewarded them for their concern by planning to leave town immediately after their arrival.
Xime is sunny and friendly; Iñigo is impulsive and petulant. Improbably, they accompany Santiago on his trip, and the three of them pick up a hitchhiker along the way named Batú (Phellipe Haagensen), a hippie surfer dude who -- get this -- offers wise philosophical advice in the manner of all hippie surfer dudes in movies.
A romantic triangle develops between Santiago, Xime, and Iñigo. Santiago and Xime are not blood relatives, so their lustfulness is creepy but not entirely taboo. All three of them behave abominably in some way or another; watching them is a bit like watching MTV's "The Real World," where you have only scorn and contempt for the characters but kind of enjoy seeing them act like a-holes anyway.
I said "kind of." The glossy cinematography, paradisiacal setting, and Banana Republic-model cast are fine to look at for a while, but the film has no depth, and the acting is nothing more than serviceable. De Montreuil (working from a screenplay by three newcomers) keeps a languid, listless pace, too, maintaining a moody atmosphere and little else.
Santiago finally realizes that he can't run away from his problems and it's time to grow up, a message that 1) is obvious and 2) is nothing we haven't heard before. Not every film has to be completely unique, of course, but usually it's the interesting characters who add freshness to a familiar theme. These people are just high-cheekboned stick figures.
"Cuando el mandamás de MTV Latin América Ricardo de Montreuil hizo su película, La Mujer de Mi Hermano, yo pensé (y escribí): Aquí esta un hombre que tiene que estar haciendo películas en TV para Lifetime o Telemundo. Su siguiente trabajo, Máncora, la historia genérica de un adolescente volviéndose adulto, es más de lo mismo --gente egoísta y hermosa teniendo sexo y mintiéndose unos a otros mientras que pasan por un desabrido proceso de auto descubrimiento.
Si no fuera por el sexo y las drogas, Máncora sería una película completamente intrascendente. Nunca desestimes el poder del sexo y las drogas para aderezar un filme que de otra manera seria inútil.
Esta rodada en Perú (el país original de De Montreuil,) donde Santiago (Jason Day) es un joven de 22 años fiestero, asiduo de bares, estí teniendo sexo con una mujer anónima en un baño publico cuando recibe la llamada que su padre ha muerto. Queriendo descansar de Lima, él decide irse de viaje por carretera al balneario de Máncora, donde pueda limpiar su cabeza y hacer mas drogas y tener mas sexo con extraños -- tu sabes, el usual proceso de luto. La primera etapa es negación, la segunda es rabia, la tercera es cocaína.
Antes que Santiago inicie el viaje, es visitado por su hermosa media hermana Xime (Elsa Pataky) y su nuevo esposo Iñigo (Enrique Murciano.) Ellos viven en New York pero han volado a Lima para ver a Santiago. Este premia el hecho que se preocupan por el, saliendo inmediatamente de viaje tan pronto como llegan ellos.
Xime es festiva y amigable; Iñigo es impulsivo y petulante. Insospechadamente, ellos acompañan a Santiago en su viaje, y los tres recogen un viajero en el camino llamado Batú (Phellipe Haagensen,) un tablista hippie que -- lee esto-- ofrece sabia y filosófica concejeria de la manera como todos los tablistas hippies lo hacen en las películas.
Un triángulo romántico se desarrolla entre Santiago, Xime, e Iñigo. Santiago y Xime no son familiares de sangre, entonces su atracción es escalofriante pero no es tabú totalmente. Los tres se comportan abominablemente en una forma u otra; mirándoles es un poco como ver "The Real Wold," de MTV donde uno solamente siente desprecio y desdén por los personajes pero que un tanto uno disfruta viéndolos actuar como pendejos de todas formas.
Yo dije "un tanto." La cinematografia brillosa, escenas paradisiacas, y los actores tipo modelos de Banana Republic están bien para mirar por un rato, pero el filme no tiene esencia, y la actuación no es más que utilitaria. De Montreuil (trabajando desde un guión hecho por tres novatos) mantiene un ritmo lánguido e indiferente, también, manteniendo una ambiente malhumorado y poco más.
Santiago finalmente se dá cuenta que el no pude escapar de sus problemas y es tiempo de madurar, un mensaje que 1) es obvio y 2) no es nada que no hayamos escuchado antes. No toda película puede ser completamente única, por supuesto, pero usualmente son los personajes interesantes los que agregan frescura a un esquema familiar. Esta gente son solamente figuras de palo con los pómulos levantados."
Dentro de ese blog se lee este único
comentario:1. You've hit the nail on the head. Take out the three-some scene, and what have you got? A lame road movie. At its core, a road movie has to be about the journey, but this is all about the destination. They wasted a six hour journey. What, they pick up one hippie? Pointless.
1. Tu has dado en el clavo. Quita las escenas de sexo entre tres, y que te queda? Una pobre película de un viaje. En escencia, una película de viajes tiene que ser acerca de la ruta, pero aquí esto es todo acerca del destino. Ellos desperdiciaron un viaje de seis horas. Que, ellos recogieron a un hippie? Inútil.
Alissa Vitrano de MTV Movies (donde trabaja De Montreuil) escribió esto después de ver la película:
‘Mancora’: A Sundance Review
Published by MTV Movies Team on Tuesday, January 22, 2008 at 12:04 pm.
Article by Alyssa Vitrano
In the Line: Heard it was a Spanish-language film about a guy who’s life unravels and so he heads to a beach town in Peru. Had heard it was ok, but not much other buzz on it.
In the Theater: Solid, but kind of slow. Wasn’t unengaging, but at the same time nothing ever really large happens. They get to the beach, party, hook up, fight, do drugs. Meh.
Verdict: Wasn’t blown away. Plus, the storyline of a young guy hightailing to a beach to party to escape life… Felt like been there, done that in a way. Overall just didn’t seem to have much of a point. Nothing horrible about it, but nothing excellent either
"En la cola: escuché que era una película en español acerca de un muchacho cuya vida se complica y entonces este viaja a un balneario en Perú. Escuché que era buena, pero no más comentarios.
En el teatro de cine: sólida, pero un tanto lenta. No era aburrida, pero al mismo tiempo no ocurre nada realmente notable. Ellos intentan llegar a la playa, ir de fiesta, tener sexo, pelear, hacer drogas. Bah.
Veredicto: No me ha sorprendido. Además, el guión acerca de un joven viajando a una playa para irse de fiesta y escapar la vida... sentí como que ya pasé por eso en alguna forma. En resumen me pareció que no tenia mucho sentido. Nada horrible, pero nada excelente tampoco."
El blog Theprodblog escribe esto:For months, bloggers have been building expectations for tonight's world premiere of Ricardo de Montreuil's new feature film Máncora at the Sundance Film Festival. The film depicts the tribulations of a set of gorgeous young actors involved in a variety of parties and sexual combinations. While this did appear to draw some sympathetic excitement out of young partiers in the audience, it left those looking for any literary or artistic merit rather unimpressed.
The film opens with Santiago, an extremely good-looking and unaccomplished 21-year old who is too busy partying and having bathroom-stall sex to answer the phone when his father calls to let him know he is about to commit suicide. The father leaves a message -- and jumps off a bridge.
Santiago finally gets the news and is very distraught. He mopes around his apartment half-clothed and refuses to answer the phone until his "sister," Ximena, calls from New York. In a particularly clumsy bit of exposition she drones into the answering machine: "I know that I am your sister by the marriage of our parents only, and we have not seen each other for six years, but I want to see you. I am married now, and I am coming to Lima on Thursday with my husband ..."
Mercifully, Santiago is moved to pick up the phone at this point, and before you know it the gorgeous by-law-only sister, Ximena, and her extremely sexy husband, Iñigo, are in the apartment all talking about who will sleep where.
The three agree to go on a road trip Santiago has planned to Máncora, a surfing town in the warm north of Peru. What follows is a litany of parties and increasing alcohol and drug use that facilitates a series of events that seems designed to substitute blood and sex for plot and substance.
At the first all-nighter, Santiago gets in a party-stopping fight then has sex with his "sister," Ximena. The next day, Ximena's sexy husband, Iñigo, comes back full of accusatory innuendo (Iñigo inexplicably ran off in the middle of the road trip, of course leaving the other two alone to have sex). Santiago is then drawn into harder drugs and kinkier sex with two hot blond debutantes. The party+sex scenes get extremely long and seem to be a collection of loud music videos that are separate from the almost-nonexistent movie. Oh, and we also get to see sexy-husband Iñigo have sex with a Mexican hottie.
Yes, Ximena pouts, and Santiago mopes, and Iñigo acts crazy -- but the characters are rolling-paper thin and we don't care about them.
An hour into the movie, most of the audience is shuffling and giving rolling-eye looks to their confidants. Some of the major-newspaper film critics (we won't name names here) have actually walked out.
It is possible there are goals of the film that are lost on a non-Peruvians. After decades of totalitarian repression, the freedom of the film's characters to lead dissolute lives in a post-Fujimori era might paint a more compelling tableau to audiences there. But here in Park City, Utah, there is no escaping the director's self-indulgence, which rivals that of his characters.
At the end of the showing, there was enthusiastic applause from small groups of the audience who look a lot like the characters in the movie: young well-off party kids. Most of the rest of the audience makes a B-line for the exit.
"Por meses, los blogueros han estado levantando expectativas acerca del estreno mundial esta noche de la película más reciente de Ricardo de Montreuil Mancora en el Festival de Cine Sundance. La película describe las tribulaciones de un grupo de atractivos jóvenes actores envueltos en una variedad de fiestas y combinaciones sexuales. Mientras que esto aparentemente capturó algún lastimoso entusiasmo de parte de jóvenes fiesteros en la audiencia, dejó sin impresionar a aquellos que buscaban por algún mérito literario o artístico.
La película comienza cuando Santiago, un jóven de 21 años extremadamente atractivo y fracasado que esta demasiado ocupado en fiestas y teniendo sexo en un baño para contestar el teléfono, cuando su padre le llama para decirle que esta a punto de suicidarse. El padre deja un mensaje --y se tira de un puente.
Santiago finalmente se entera y es bastante afectado. El llora en su apartamento casi desvestido y se niega a contestar el teléfono hasta que su "hermana" Ximena llama de New York. En una torpe pieza de exhibicion ella murmurea en la maquina de mensajes: "Sé que solamente soy tu hermana por el matrimonio de nuestros padres, y que no nos hemos visto por seis años, pero quiero verte. Estoy casada ahora, y estoy viajando a Lima el jueves con mi marido..."
Piadosamente, Santiago es motivado a levantar el teléfono en este momento, y antes que lo sepas la hermosa Ximena, hermana por ley solamente, y su extremadamente sexy esposo, Iñigo, están en el apartamento todos hablando acerca de donde dormirán cada uno.
Los tres acuerdan irse en el viaje en carretera que Santiago ha planeado a Máncora, un pueblo de surfing en el cálido norte de Perú. Lo que sigue es una letanía de fiestas y de elevado uso de alcohol y drogas que ayudan a una serie de eventos que parecen diseñados para sustituir la intriga y sustancia con sangre y sexo.
En la primera amanecida, Santiago se mete en una pelea que arruina un fiesta y después tiene sexo con su "hermana" Ximena. Al día siguiente, el esposo sexy de Ximena, Iñigo, regresa lleno de insinuaciones acusatorias (Iñigo desaparece inexplicablemente en el medio del viaje, por supuesto dejando a los otros dos solos para que tenga sexo.) Santiago entonces se involucra con drogas más fuertes y con sexo más pervertido con dos sensuales rubias vírgenes. Las escenas de fiestas con sexo se presentan extremadamente largas y parecen ser una colección de bulliciosos videos bulleros de música que están separados de la casi inexistente película. Oh, y también se vé al esposo sexy Iñigo tener sexo con una exhuberante mexicana.
Si, Ximena hace muecas, y Santiago se deprime, y Iñigo se loquea -- pero los personajes son como papel celofán transparente y no nos importan.
Una hora de película, y la mayoría del publico esta reclinándose o dando miradas de reojo a sus confidentes. Algunos de los críticos de los diarios mas importantes (no vamos a decir nombres aquí) ya se han ido en realidad.
Es posible que hay intenciones en la película que se pierden para los que no son peruanos. Después de décadas de represión totalitaria, la libertad que tienen los personajes de la película para vivir vidas en desbande, en una era post-Fujimori, podría representar un contenido más atractiva para el publico de allá. Pero aquí en Park City, Utah, no hay salida para la auto complacencia del director, la cual compite con el de los personajes.
Al final de la muestra, hubo un entusiasta aplauso de pequeños grupos del publico que se parecían bastante a los personajes de la película: jovencitos adinerados fiesteros. El resto de la audiencia hacían una fila recta para la salida."
En este blog está este
comentario de un lector que también ha visto la película:
I was also at the Sundance showing. Yes, the movie has too many scenes with young white people partying and sexing.
But the real offensive part of this film is the way native Peruvians are depicted: as crazed thug and killers that hate and attack white people for no reason. In every scene where there is a native Peruvian, they are shown abusing women, being drunk, hating all white people, and killing for macho fun.
You would leave the movie thinking that all peoples with brown skin in Peru are this way, whille all peoples with white skin in Peru and beautiful and sexy wanting only fun.
"Yo también estuve en la muestra de Sundance. Si, la película tiene demasiadas escenas con gente joven blanca en fiestas y sexo.
Pero la verdadera parte ofensiva de esta película es la forma como los nativos peruanos son representados: como matones locos y asesinos que odian y atacan a la gente blanca sin motivo. En cada escena donde habían indígenas peruanos, son mostrados abusando de las mujeres, borrachos, odiando a todos los blancos, y matando por diversión machista.
Uno podría salir de la película pensando que todas las personas con piel cobriza en Perú son de esta forma, mientras que toda la gente con piel blanca en Perú son gente bonita y sexy queriendo divertirse solamente."
EN LA TV LOCAL Ricardo de Montreuil es entrevistado por un programa local de la ciudad de Park City donde se realiza el festival. Aquí describe la película y habla de como siempre sonó con ser director de películas desde que era un niño. En una escena de la misma, un par de chicas le pregunta al actor Jason Ray "Que pasa muchacho citadino, porque esa cara, que los indios te asustaron?"
Finalmente, el blog peruano
Cineencuentro ha hecho una recolección interesante de comentarios y videos acerca de Máncora, pueden verlos
aquí:
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